<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232</id><updated>2011-04-21T21:09:10.357-07:00</updated><title type='text'>Arevacos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-2624217992382149817</id><published>2008-04-22T08:16:00.000-07:00</published><updated>2007-04-22T08:18:32.425-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_0Wf5UK-HuME/Rit8sHVvFiI/AAAAAAAAAH4/W4R1IeFPUeA/s1600-h/areva.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5056272103979816482" style="CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_0Wf5UK-HuME/Rit8sHVvFiI/AAAAAAAAAH4/W4R1IeFPUeA/s320/areva.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-2624217992382149817?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/2624217992382149817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=2624217992382149817' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/2624217992382149817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/2624217992382149817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/blog-post.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_0Wf5UK-HuME/Rit8sHVvFiI/AAAAAAAAAH4/W4R1IeFPUeA/s72-c/areva.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-2952517238846816118</id><published>2007-04-22T08:26:00.000-07:00</published><updated>2007-04-22T08:27:08.758-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Page No 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevas fuentes para la geografía antigua de España Aemil Hübner&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; [Publicación original: Aemil Hübner, Nu evas fuentes para la geografía antigua de España (El Monte Testaccio), Boletín de la Real Academia de la Historia 34, 1899, 465-503.]&lt;br /&gt;Nuevas fuentes para la geografía antigua de España.&lt;br /&gt;Aemil Hübner&lt;br /&gt;I. El Monte Testáceo en Roma.&lt;br /&gt;Hace más de veintisiete años que el que es ahora uno de los&lt;br /&gt;directores de los Reales Museos de Berlín y en su gabinete numis-&lt;br /&gt;mático, el Sr. Enrique Dressel, durante el curso de los años de&lt;br /&gt;1871 á 1872, empezó en Roma, donde había nacido y entonces&lt;br /&gt;vivía, á formar la colección de la s inscripciones muy varias y casi&lt;br /&gt;innumerables que, como en toda s partes donde han vivido los&lt;br /&gt;romanos, así también, pero en can tidad extraordinaria, se encuen-&lt;br /&gt;tran en Roma, no sobre grandes pi edras ó en láminas de bronce,&lt;br /&gt;sino sobre una infinida d de pequeños objetos, tejas, ánforas, lám-&lt;br /&gt;paras y vasos de barro de todo gé nero, en utensilios y alhajas de&lt;br /&gt;oro, plata, bronce, en tubos y fístulas de plomo, etc., etc. (™.&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(™ Forman en la gran colección berlinesa del Corpus Inscriptionum Latinarum,&lt;br /&gt;el volumen xv, del cual han salido á luz dos partes; la primera, publicada en 1891,&lt;br /&gt;contiene las tejas; de la segunda, publicada en 1899, se dará cuenta &lt;br /&gt;en seguida.&lt;br /&gt;De la serie entera están publicados los volúmenes siguientes: I. Comprende las&lt;br /&gt;antiquísimas y está agotado; su parte posterior en segunda edición desde el 1893.— &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;466 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;Ocupan entre estos objetos un pue sto conspicuo las inscripcio-&lt;br /&gt;nes sobre las grandes ánforas de barro cocido que servían para&lt;br /&gt;contener y transportar vino, ace ite, miel y varios productos de&lt;br /&gt;salmuera de pescado, como el garum, el liquamen, la muria, etc.&lt;br /&gt;Ya se podía suponer como natural, y se sabía por los testimonios&lt;br /&gt;de autores antiguos, como Plinio el mayor y otros, que la capital&lt;br /&gt;del mundo antiguo hubo de consumir cantidades muy considera-&lt;br /&gt;bles de estos géneros, que de las provincias lejanas, á bordo de&lt;br /&gt;grandes navíos de carga, llegaba n á los puertos suburbanos, como&lt;br /&gt;el de Ostia, y por otros buques menores el río Tíber arriba hasta el&lt;br /&gt;emporio urbano. Muy cerca de es te emporio del Tíber, bien&lt;br /&gt;conocido, y cerca de la orilla, un poco más río abajo, se alza una&lt;br /&gt;colina de forma elíptica, no muy alta; su elevación sobre el nivel&lt;br /&gt;del mar, en su punto más alto, es de 50 m., mientras su altura&lt;br /&gt;absoluta es de 35 m,; su circuito á lo largo de la carretera en la&lt;br /&gt;ribera, casi de 1.000 pasos. Lleva desde tiempo inmemorial el&lt;br /&gt;nombre de Montaña de los tiestos, Mons Testaceus en latín, Monte&lt;br /&gt;Testaccio en italiano. Es muy conocido en tre los habitantes de la&lt;br /&gt;ciudad eterna y la muchedumbre de sus visitantes como sitio de&lt;br /&gt;vista amena, y por las casitas an tiguas y bajas que lo circundan,&lt;br /&gt;muchas de ellas con cuevas y bode gas muy frescas, que entran en&lt;br /&gt;el interior de la montaña. Sirven en parte para almacenes de ba-&lt;br /&gt;rrileros, y en parte para tabernas , también desde tiempos anti-&lt;br /&gt;guos, y son muy frecuentadas por el pueblo los días de fiesta. Se&lt;br /&gt;sabía que el nombre no era mentir a; pues no se ignoraba que la&lt;br /&gt;colina era de origen artificial, y que constaba efectivamente en&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;II. España, con el suplemento de 1892.—III. Provincias orientales, dos partes, un&lt;br /&gt;suplemento extenso pronto á publicarse.—IV. Pompeya, un suplemento de 1898.—&lt;br /&gt;V. Italia alta, dos partes, un suplemento en preparación.—VI. Roma, tres partes, la&lt;br /&gt;cuarta con los suplementos, casi completa; la quinta, de las falsas solas; faltan los&lt;br /&gt;índices.— VII. Britannia.—VIII. África, dos partes, un suplemento de dos partes,&lt;br /&gt;1891 y 1894.— IX. Italia baja oriental.—X. Italia baja occidental, dos partes.—XI.&lt;br /&gt;Italia media, dos partes; falta aún la segunda.—XII. Galia Narbonense.—X&lt;br /&gt;III. Las&lt;br /&gt;tres Galias Aqui-tánica, Lugdunense, Bélgica y la Germania, dos partes, falta aún&lt;br /&gt;la segunda.— XIV. El Lacio.—XV. El Instrumentum domesticum, que llamamos,&lt;br /&gt;de Roma, arriba indicado. De suerte, que á los treinta volúmenes de la obra entera&lt;br /&gt;les falta poco para venir á cabo, entre otros el volumen XVI de los índices&lt;br /&gt;generales, que un día la darán remate. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 467&lt;br /&gt;su totalidad de un cúmulo enor me de fragmentos de cacharros,&lt;br /&gt;crecido en el decurso de los siglos. Pero en qué manera se formó, y&lt;br /&gt;cuáles fuesen los tiestos de que se componía, antes del señor&lt;br /&gt;Dressel nadie lo había explorado con cuidado (™. Demostró que la&lt;br /&gt;colina está en relación intima con el vecino emporio del Tíber, y&lt;br /&gt;que en ella se acumularon los tie stos inutilizados de millares y&lt;br /&gt;millares de ánforas grandes, no á causa de cualquier catástrofe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;súbita, sino paulatinamente, y se gún fueran descargados de los&lt;br /&gt;navíos que sucesivamente llegaron para envasar su contenido en&lt;br /&gt;otros vasos más pequeños. Faltan enteramente los fragmentos de&lt;br /&gt;vasos Arretinos de color encarnado, de los negros y amarillos, y de&lt;br /&gt;los vasos griegos pintados. La montaña se compone exclusi-&lt;br /&gt;vamente de los restos de grande s ánforas de un barro grosero y&lt;br /&gt;fuerte como piedra; la mayor pa rte, de la forma propuesta más&lt;br /&gt;adelante, no fallando otras menores, pero siempre asaz capaces y&lt;br /&gt;fuertes, como destinadas todas á la exportación. Verdad es que aún&lt;br /&gt;no se han podido explorar por excavaciones hechas á este fin las&lt;br /&gt;partes más profundas de la colina. Según las observaciones&lt;br /&gt;sugeridas por las partes superior es, examinadas esmeradamente, y&lt;br /&gt;excavadas en el año 1881 por el Sr. Dressel, es probable que&lt;br /&gt;aquellas deben contener los rest os de barros más antiguos, corres-&lt;br /&gt;pondientes al primer siglo de nuest ra era, cuando con el aumento&lt;br /&gt;de la ciudad y el acrecentamient o rápido de su población crecía&lt;br /&gt;también la importación de vívere s. La cumbre, pues, está com-&lt;br /&gt;puesta de tiestos pertenecientes á la época desde el imperio de&lt;br /&gt;Antonino Pío hasta el de Galieno, ó sea de mediados del siglo II&lt;br /&gt;hasta mediados del III; porque su s fechas, como luego se verá,&lt;br /&gt;caen entre los años 140 ó 144 y 251 de nuestra era. Lo más raro&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(™ Publicó el Sr. Dressel los resultados de sus investigaciones prolongadas, pri-&lt;br /&gt;mero en una Memoria titulada Ricerche sul Monte Testaccio, inserta en el vol. L&lt;br /&gt;(l) de los Anales del Instituto Arqueológico Germánico (Roma, 1878, págs. 118-&lt;br /&gt;192), con tres láminas. Siguieron á ella dos suplementos en el Bullettino archeolo-&lt;br /&gt;gico communale di Roma, 1879, pág. 143 y siguientes, y 1892, pág. 148 y siguien-&lt;br /&gt;tes, y una recapitulación breve, á causa del ejemplar de uno de los tiestos en el&lt;br /&gt;Museo de Bonna del Rin , en los Bonner Jahrbücher, vol. XCV, de 1894, pág. 61 y&lt;br /&gt;siguientes. El prefacio al Corpus, vol. XV, parte segunda, hace de este asunto una&lt;br /&gt;revisión sucinta, aumentada con los últimús esclarecimientos de toda la cuestión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;468 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;y más importante desde el punto de vista indicado por el título de&lt;br /&gt;esta memoria, es que esta inme nsa cantidad de tiestos no ha&lt;br /&gt;venido, como hubo de s uponerse, de varias provincias del vasto&lt;br /&gt;imperio, sobre todo de las del Es te, sino que todos, con la excep-&lt;br /&gt;ción de dos ó tres que son de la vecina Mauritania Cesariense, han&lt;br /&gt;venido de un solo país: España.&lt;br /&gt;La mayor parte de estas ánforas era destinada para Roma; pero&lt;br /&gt;algunas fueron á la Galia, la Britannia y la Germania, pues&lt;br /&gt;ejemplares de los sellos españoles existen en los museos de aque-&lt;br /&gt;llas provincias. Algunos se han en contrado en otra localidad de&lt;br /&gt;Roma, en la fosa del agger ó antigua muralla de Roma, junto á los&lt;br /&gt;Castra Praetoria; pero su completa identidad prueba que son del&lt;br /&gt;mismo origen.&lt;br /&gt;Ya en el año 1878, cuando se publicó la Memoria primera del&lt;br /&gt;Sr. Dressel, me consideró en el deber de registrar los datos geo-&lt;br /&gt;gráficos, que esta fuente nueva é inesperada podía proporcionar á&lt;br /&gt;nuestros conocimientos del estado de la Península bajo el dominio&lt;br /&gt;de los romanos. Pero sabiendo por el mismo Sr. Dressel que el&lt;br /&gt;material todavía era incompleto –y. efectivamente, hase aumentado&lt;br /&gt;desde esta época de una manera considerable,– parecía más&lt;br /&gt;prudente aguardar hasta ver salir la colección completa en el&lt;br /&gt;Corpus. Hace pocas semanas que la parte segunda del volumen XV&lt;br /&gt;del Corpus obra en mis manos; y en seguida me puse á dar cuenta&lt;br /&gt;de lo relativo á la geografía antigua de España á esa Real&lt;br /&gt;Academia, tan celosa de recibir y dar á conocer los documentos&lt;br /&gt;auténticos de la historia patria.&lt;br /&gt;II. Las inscripciones de las ánforas españolas.&lt;br /&gt;Hay que distinguir dos clases principales de epígrafes inscritos&lt;br /&gt;en las grandes ánforas, la primera la de los sellos ( signacula),&lt;br /&gt;impresos antes de la cochura máxime en las asas de ellas, la otra&lt;br /&gt;la de los rótulos, como los llamaremos á causa de la brevedad, esto&lt;br /&gt;es, las pintadas con pincel y c on tinta negra –raro con encarna-&lt;br /&gt;da– después de la cochura en el cuerpo del barro, ó escritos con&lt;br /&gt;pluma ó cálamo. Existe aparte de estas dos clases principales una&lt;br /&gt;tercera de unas pocas inscripc iones rasguñadas con un instru-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 469&lt;br /&gt;mentó agudo en la superficie del barro antes de concluirse la&lt;br /&gt;cochura. De esta clase son los números 3618 hasta 3635 del vol.&lt;br /&gt;XV; dos de ellos cifras breves que parecen indicar la cantidad del&lt;br /&gt;contenido (números 3632, 3633), como se encuentran lo mismo en&lt;br /&gt;barriles (dolia), los cuales el Sr. Dressel ha juntado en la parte&lt;br /&gt;primera del vol. XV, bajo los números 2523 hasta 2527. No sé si&lt;br /&gt;entre ellos también los hay proced entes de España. Los españoles&lt;br /&gt;de esta clase que conocemos, procedentes de Ilici y conservados en&lt;br /&gt;el Museo Arqueológico Nacional ( Corpus, vol. II, Suplemento,&lt;br /&gt;núm. 6255, I), son algo diferentes, pe ro indican también la&lt;br /&gt;capacidad, en metretas y sextarios, como parece según el docto&lt;br /&gt;comentario del Sr. Federico Hultsch, el eminente metrólogo (™.&lt;br /&gt;Estos grafitos, pues, los dejaremos aparte, para ocuparnos sólo&lt;br /&gt;de los sellos y de los rótulos.&lt;br /&gt;Una idea cabal de las ánforas es pañolas con la disposición de&lt;br /&gt;los rótulos —los sellos generalmen te impresos en las asas no se&lt;br /&gt;pueden ver— se nos da por la lá mina núm. I, tomada de la pri-&lt;br /&gt;mera disertación del Sr. Dressel.&lt;br /&gt;III. Los sellos.&lt;br /&gt;Los sellos, de los cuales la obr a del Sr. Dressel reúne más de&lt;br /&gt;mil tipos diferentes, muchos de ellos con no pocas variedades&lt;br /&gt;menores, algunos hasta doce ( Corpus, vol. XV, núm. 2558 hasta&lt;br /&gt;3583; son 1025), contienen exclusiv amente los nombres de los&lt;br /&gt;alfareros ó poseedores de alfarerías ( figlinae), casi siempre más&lt;br /&gt;ó menos abreviados, y con frecuenci a también los de las alfarerías&lt;br /&gt;ó lugares en que los barros fu eron fabricados. Estos últimos&lt;br /&gt;nombres serán registrados más adelante con los geográficos. Hubo&lt;br /&gt;también alfarerías imperiales, al menos en el siglo III, porque&lt;br /&gt;en algunos sellos van indicados como poseedores tres Augustos&lt;br /&gt;(AVGGG • NNN, Augustorum nostrorum trium ), que son, según&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(™ En su disertación sobre una medida de líquidos de la provincia de España y la&lt;br /&gt;capacidad de .algunos dolios antiguos, publicada en las Memorias de la Sociedad&lt;br /&gt;Real de Ciencias de Sajonia, Lipsia, 1897. páginas 199-208.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;470 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 8&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 471&lt;br /&gt;toda probabilidad, Septimio Severo y sus dos hijos (núm. 2558) y&lt;br /&gt;Valeriano, Galieno y Saloni no (números 2559, 2569, 2570). Y&lt;br /&gt;obsérvese que á veces una G y una N ó dos G y dos N en estos&lt;br /&gt;sellos vienen rayadas á causa de la memoria condenada del infeliz&lt;br /&gt;Septimio Geta, hijo de Severo, y de la muerte de Severo. Que todos&lt;br /&gt;estos sellos provienen de España, ya lo prueban, aparte de la&lt;br /&gt;identidad de forma, material y hechura, los nombres de los mismos&lt;br /&gt;fabricantes encontrados en sellos de procedencia española. Verdad&lt;br /&gt;es que de estos conocemos ha sta ahora un número mucho menor&lt;br /&gt;que el de los del Monte de los Tiestos en Roma. Pero esto se&lt;br /&gt;explica muy bien, porque las án foras eran destinadas á la&lt;br /&gt;exportación y por eso no se quedaban en España sino pocos ejem-&lt;br /&gt;plares, cuya fabricación no había sa lido bien ó que se rompieron.&lt;br /&gt;Además los tiestos que hubo en Es paña fueron desechados y se&lt;br /&gt;tiran la mayor parte, conservándose sólo por casualidad algunos en&lt;br /&gt;los museos y en manos de pocos af icionados. En Lora del Río, en&lt;br /&gt;casa de un Sr. D. Luís Benite, que no sé si existe, vi yo en el año de&lt;br /&gt;1860 una porción de fragmentos de esta clase de ánforas, en cuyas&lt;br /&gt;asas noté 14 sellos ( Corpus, vol. II, números 4968, 21-34). Pues&lt;br /&gt;todos ellos se han encontrado también entre los romanos ( Corpus,&lt;br /&gt;vol. XV, números 2640, 2715. 2780, 2781, 2788, 2816, 2906,&lt;br /&gt;2914, 3018, 3518, algunos de ellos dobles). Lo mismo resulta de&lt;br /&gt;algunos otros existentes en el Museo de Sevilla ( Corpus, vol. II,&lt;br /&gt;números 4968, 17-20 y XV, númer os 2966, 2967), que se han&lt;br /&gt;encontrado también en Inglaterra (Corpus, vol. VII, números 1331,&lt;br /&gt;59). Personas con nombres evid entemente ibéricos, como Atitta&lt;br /&gt;(vol. II, uúm. 1087) ocurren en se llos del Monte Testáceo (vol.&lt;br /&gt;XV, números 2718, 3132); los Atenni os, conocidos en Ilipa, uno&lt;br /&gt;de los puertos más importantes del río Betis (vol. II, números 1092,&lt;br /&gt;1100), lo mismo (vol. XV, númer o 2719). De suerte que aunque&lt;br /&gt;faltasen indicios geográficos mu cho más concluyentes, ya estos&lt;br /&gt;nombres de personas probarían la patria española de las ánforas del&lt;br /&gt;Monte Testáceo (™. El mismo resulta do, como veremos, se infiere&lt;br /&gt;del examen de los rótulos.&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(I) La lista de cerca de cien sellos españoles encontrados en Alemania, Francia e&lt;br /&gt;Inglaterra, incluida por el Sr. Dressel en su disertación primera de 1878 (pág. 189)&lt;br /&gt;se puede aumentar considerablemente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 9&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;472 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;IV. Los rótulos.&lt;br /&gt;De rótulos la obra del Sr. Dressel enumera 892 tipos diferentes&lt;br /&gt;(Corpus, vol. xv, núm. 8636 hasta 4528), muchos de ellos con&lt;br /&gt;variedades (hasta 15, como en el núm. 3873 a-p); varios números&lt;br /&gt;reúnen fragmentos numerosos (el núm. 4491 contiene 132&lt;br /&gt;fragmentos con cifras solas), de suerte que el total supera de mucho&lt;br /&gt;los 1.000. Por la humedad y el polvo que los cubren la mayor parte,&lt;br /&gt;y por lo mutilados que van en los tiestos, han salido tan obscuros y&lt;br /&gt;confusos que sólo unos ojos ejer citados como los de su editor y&lt;br /&gt;una paciencia de muchos años como la suya los pudieron descifrar,&lt;br /&gt;á veces sólo después de un baño de agua y el uso de la lima y de la&lt;br /&gt;raspa, para quitarles la patina firme de la antigüedad que los cubre.&lt;br /&gt;Su composición es de una igualdad tan perfecta, que esto sólo ya&lt;br /&gt;prueba que son todos de un mismo origen. Se componen, los más&lt;br /&gt;completos, de cinco partes diferentes, dispuestas con la más grande&lt;br /&gt;uniformidad, sobre otras tantas partes de la superficie de las&lt;br /&gt;ánforas. Distingo, siguiendo al Sr. Dressel las cinco partes con las&lt;br /&gt;letras griegas , , , , .&lt;br /&gt; . En el cuello, generalmente, la s unas, las otras en la barriga,&lt;br /&gt;existen pintadas con un pincel muy ancho ó brocha llana unas&lt;br /&gt;cifras de forma muy gallarda y esbelta, cuyo significado es&lt;br /&gt;obscuro. Su carácter paleográflco es tan particular, que como no se&lt;br /&gt;ha encontrado en ninguna otra parte, con derecho se les puede&lt;br /&gt;llamar á estas cifras españolas, y pa rece que ya entonces hubo allá&lt;br /&gt;no pocos diestros en el arte calig ráfico dignos de igualarse con los&lt;br /&gt;Palomares, Iturzaetas y Goicoecheas de tiempos modernos. Dará á&lt;br /&gt;entender este carácter paleográfic o particular la lámina núm. II,&lt;br /&gt;que sigue, también tomada de la primera disertación del Sr.&lt;br /&gt;Dressel.&lt;br /&gt;Sus números 1 á 23 corresponden á estas cifras conocidas:&lt;br /&gt;1. Cuatro diferentes formas de la C, cifra de ciento.&lt;br /&gt;2. Dos X, cuyas líneas son pue stas, la una, verticalmente,&lt;br /&gt;delgada, la otra, horizontalmente, ancha.&lt;br /&gt;3. Dos X combinadas, xx, como se encuentran iguales, sólo&lt;br /&gt;con algo diferente dirección de la s líneas, en las inscripciones&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 473&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 11&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;474 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;lapidarias de España, indicadas en mi índice de los números&lt;br /&gt;(Corpus, vol. II, pág. 1.179), y en mis Exempla scripturae Latinae&lt;br /&gt;epigraphicae (pág. LXX y siguientes). Significan veinte.&lt;br /&gt;4. Tres X combinadas de la misma manera, xxx, significando&lt;br /&gt;treinta.&lt;br /&gt;5. Cuatro formas diferentes de la V, cinco.&lt;br /&gt;6. Puntos agudos, como salen de la parte ancha de la brocha,&lt;br /&gt;significando la unidad, I.&lt;br /&gt;7. Tres form as de la S, c uya forma también se comprende&lt;br /&gt;figurándose como han salido de la brocha. Significan la mitad,&lt;br /&gt;semis.&lt;br /&gt;8. Una combinación de una X y una C, cuyo ápice está suelto&lt;br /&gt;del semicírculo, y de dos II y una S, XCIIS, 92½. El método&lt;br /&gt;subtractivo que se dice, poniendo XC, ciento menos diez, en lugar&lt;br /&gt;de LXXXX ó de LXL, es común en España también en las lápidas.&lt;br /&gt;9. XCIII, 93. 10. Dos X combin adas, xx, C, I y S, XXCIIS,&lt;br /&gt;82½, por el mismo método subtractivo, algo menos usado.&lt;br /&gt;11. xxCVS, 85½. 12. CVIII, 108. 13. CXCVIS, 196½.&lt;br /&gt;14. CXXCVIII, 188. 15. CCIIIIS, 204½. 16. CCVIIIS, 208½-&lt;br /&gt;17. CCXIS, 21I½. 18. CCXIIIS, 213½. 19. CCXVS, 215½.&lt;br /&gt;20. XXCXV, 95. 21. CCVVVV, 220, poniendo cuatro V en&lt;br /&gt;lugar de XX, con un capricho particular, no observado en las&lt;br /&gt;lápidas.&lt;br /&gt;22 y 23, no muy claras, tal vez XXCVV, y CCCC.&lt;br /&gt;De estos números, que varían entre 75½ y 108½ los unos ( ),&lt;br /&gt;los otros ( ) entre 178 y 219½, como sea que, por cierto, están en&lt;br /&gt;relación entre sí y con los números de los rótulos, de los cuales&lt;br /&gt;tendremos que hablar más adelante, no ha sido posible hasta ahora&lt;br /&gt;explicar el sentido. Supone su explicación unas disquisiciones&lt;br /&gt;metrológicas muy intrincadas, que irán á emprender un día&lt;br /&gt;metrólogos como el Sr. Hultsch. El Sr. Dressel, con la modestia del&lt;br /&gt;verdadero sabio, se contenta rela tivamente á ellos, como en otros&lt;br /&gt;puntos de su trabajo, de ejerce r el arte difícil de ignorar ( ars&lt;br /&gt;nesciendi.)&lt;br /&gt; . En el cuerpo de las ánforas, y también en letras pintadas&lt;br /&gt;gallardas, como se ve en la imag en de la ánfora que hemos dado&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 12&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 475&lt;br /&gt;arriba (lám. I), muy particulares y diferentes de las pintadas de&lt;br /&gt;otras partes, citadas en mis Exempla (pág. XXVIII y siguientes),&lt;br /&gt;están nombres personale s de ingenuos y libertos, como en el&lt;br /&gt;número 3561 M. Coeli L(ucii) l(iberti) Saturnini, á veces de dos y&lt;br /&gt;más, como Cassiorum, Verriorum, ó más distintamente, MM—&lt;br /&gt;esto es, de dos Marcos— Claudiorum Senecionum. QQ — de dos&lt;br /&gt;Quintos—Caesiorum, Caesiani et Macrini, II— de dos, duorum—&lt;br /&gt;Segolatiorum et filiorum, etc. Significa esto que aquellas personas&lt;br /&gt;fueron asociadas en el negocio, y se dicen á veces socios: sociorum&lt;br /&gt;Hyacinthi Isidori Pollionis en los números 3881 y 3882, V, esto es,&lt;br /&gt;quinque—sociorum, III, trium, Apr oniorurn Aureliani Macrini et&lt;br /&gt;Aureliani et Vindiciani en el núm. 3730. No faltan mujeres entre&lt;br /&gt;ellos (como Antoniae Agathonices et Semproni Epagathonis ); y&lt;br /&gt;todos ellos en genitivo. Fueron estas personas, sin duda alguna, no&lt;br /&gt;sólo los poseedores ó vendedores de las ánforas, en que sus&lt;br /&gt;nombres están inscritos, sino los productores de lo que contenían,&lt;br /&gt;poseedores, pues, de las viñas y olivares que produjeron el vino y&lt;br /&gt;el aceite transportado á Italia. Entre ellos hay, lo mismo que entre &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los de los sellos, no pocos cuyos nombres se encuentran en&lt;br /&gt;inscripciones españolas, que si no son los mismos individuos, al&lt;br /&gt;menos son parientes suyos. Compárense el Aelius Optatus (ánforas&lt;br /&gt;números 3693 y 3795) con el L. Aelius Optatus en la inscripción de&lt;br /&gt;Ulia del reinado de Severo Alejandr o; fue uno de los magistrados&lt;br /&gt;encargados de la dedicación do una estatua al emperador (Corpus,&lt;br /&gt;vol. II, núm. 1533). En muchas ánforas procedentes de Ecija, como&lt;br /&gt;veremos, se nombran en este lugar Caecilios con diferentes&lt;br /&gt;cognombres, como Calliphytus, Chrysogonus, Evelpistus,&lt;br /&gt;Daphnus, Hospitalis, Maternus, Onesimus, Papia, Victor, etc.&lt;br /&gt;(núm. 3751 basta 3795). Y en Ecija, Caecilia Trophime con su&lt;br /&gt;marido Caecilius Silo y sus herederos Caecilius Hospitalis y&lt;br /&gt;Caecilia Materna y Philete dedican á la divina Piedad una estatua&lt;br /&gt;de 100 libras de plata ( Corpus, vol. II, núm. 1474): señal&lt;br /&gt;clara de la riqueza de la fam ilia y del mutuo amor de sus&lt;br /&gt;miembros. Y nótese que hasta al gunos de los cognombres, grie-&lt;br /&gt;gos la mayor parte y testimonios de origen libertino, se repiten:&lt;br /&gt;dos Caecilios, Hospitalis et Maternus , se nombran en 20 rótulos&lt;br /&gt;de ánforas (números 3762-3781). Compárense además el Annius&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;476 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;Félix de la ánfora núm. 3840, con el gaditano C. Annius Félix (II,&lt;br /&gt;1760) y el aurgitauo Q. Annius Félix (II, 3368); el Sextus Fadius&lt;br /&gt;Anicetus de la ánfora núm. 3856 con el astigitano Sextus Fadius&lt;br /&gt;Lamyrus (II, 1495); los dos Fulvios Charis ianos de la ánfora núm.&lt;br /&gt;3876, con el Q. Fulvius, Q. Fulvii Attic mi filius, Q. Fulvii Rustici&lt;br /&gt;nepos, de la tribu Galeria, Carisianus, el patrono y pontífice de&lt;br /&gt;Arva (Alcolea del Río), y sin duda, uno de sus caciques, en la gran&lt;br /&gt;base del Museo de Sevilla ( Corpus II, 1064); el M(arcus) Iulius&lt;br /&gt;Hermes de la ánfora núm. 3897 con los astigitanos M. Iulius&lt;br /&gt;Hermesianus, que se llama diffusor olearius —esto es, no producía&lt;br /&gt;sólo, sino compraba aceite de su vecindad para envasar y&lt;br /&gt;transportarlo —, su padre M. Iulius Hermes Frontinianus y su&lt;br /&gt;nieto M. Iulius Hermesianus (II, 1481). Otras coincidencias de&lt;br /&gt;nombres pueden ser casuales, como la del Tutilius Pontianus de la&lt;br /&gt;ánfora núm. 3826 con el emeritense Tutilius Pontianus (II 550), del&lt;br /&gt;C. Iulius Eutychianus del núm. 3892 con el barcinonense Iulius&lt;br /&gt;Eutychianus (II, 4529), del L. Iunius Vegetus del número 3912 con&lt;br /&gt;el L. Iunius Vegetus de un sello tarraconense (II, 4967, 10), del M.&lt;br /&gt;Afranius Euporio del núm. 3696 con el M. Afranius Euporio (II,&lt;br /&gt;175) y el M. Licinius Maternus del número 3929 con el M. Licinius&lt;br /&gt;Maternus (II, 231), uno y otro olisipone nses; pues estos nombres&lt;br /&gt;son comunes. Pero ya por los ejemplos arriba enumerados, no cabe&lt;br /&gt;la menor duda que todas las personas nombradas en aquel lugar de&lt;br /&gt;las ánforas vivían en España. Y ha de notarse que los testimonios&lt;br /&gt;epigráficos de su existencia, cuyo interés, muchas veces menospre-&lt;br /&gt;ciado resulta de estas comparacione s, se han encontrado la mayor&lt;br /&gt;parte en los mismos centros de la producción de vinos y aceites&lt;br /&gt;andaluces, que lo fueron enton ces como los son hoy. De eso&lt;br /&gt;veremos en adelante, que abundan pruebas de otra clase.&lt;br /&gt;Una porción de personas nombradas en las ánforas llevan nom-&lt;br /&gt;bres singulares, no encontrados en otras partes, y que creo de&lt;br /&gt;origen ibérico. De es ta clase son el C. Cassidarius Conviva nom-&lt;br /&gt;brado en muchas ánforas (números 3647-3649), el Q. Connius&lt;br /&gt;Verax ó Verna (núm. 3652), los Cotisii (núm. 3848), el T. Lituccius&lt;br /&gt;Sabinus de muchas (números 3934-3938), el M. Locillius Alexan-&lt;br /&gt;der (números 3660 y 3661), el L. Segolatius Alexander en muchas&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 14&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 477&lt;br /&gt;ánforas de Córdoba (números 3993-3999). En otra parte de los ró-&lt;br /&gt;tulos veremos que ocurren tambié n personas conocidas por testi-&lt;br /&gt;monios epigráficos encontrados en España.&lt;br /&gt;Supongo, pues, que todos estos productores ó negociantes eran&lt;br /&gt;particulares residentes en Espa ña, que por su propia cuenta se&lt;br /&gt;ocupaban de la exportación de sus productos ó mercancías á Italia&lt;br /&gt;y Roma. No está conforme con es ta opinión el Sr. Dressel, que&lt;br /&gt;aquellas personas, hasta las mujere s, los cree más bien empleados&lt;br /&gt;de la administración provincial, fundándose en razones que vamos&lt;br /&gt;á examinar en seguida.&lt;br /&gt;Pues, desde el principio, y lue go desde mediados del siglo III,&lt;br /&gt;según las fechas de otra parte de los rótulos que ya conocemos, se&lt;br /&gt;observa un cambio notable en la pa rte de los rótulos escritos en&lt;br /&gt;medio del vientre de las ánforas. En lugar de los nombres de&lt;br /&gt;particulares observados en las ánforas hasta allá enumeradas&lt;br /&gt;(números 3636 hasta 4096), en las ánforas que siguen (números&lt;br /&gt;4097 hasta 4133), sucede una fórmula que dice:&lt;br /&gt;fisci rationis patrimoni provinciae Baeticne&lt;br /&gt;y en otras de número no tan grande como las anteriores (números&lt;br /&gt;4134 hasta 4140), una que dice:&lt;br /&gt;fisci rationis patrimoni provinciae Tarraconensis&lt;br /&gt;y en dos de interpretación no muy cierta (números 4141 y 4142):&lt;br /&gt;fisci rationis patrimoni statíonis castresis&lt;br /&gt;documentando así formalmente el origen español de las ánforas(™.&lt;br /&gt;Estas fórmulas, según la costumbre bien conocida por los auto-&lt;br /&gt;res antiguos, las constituciones im periales y muchos documentos&lt;br /&gt;fehacientes, no pueden significar ot ra cosa que ésta. Lo mismo&lt;br /&gt;que se ha observado en la explot ación de las minas — véase lo&lt;br /&gt;expuesto sobre la ley de las minas de Vipasca ( Corpus, vol. II,&lt;br /&gt;páginas 793-801)—, gran parte del territorio provincial poseyó&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(™ Las palabras Castrensis Car... en un rótulo del año 179 (núm. 4367), por el&lt;br /&gt;señor Dressel, vienen explicadas como nombres de un siervo; no sé si no tienen&lt;br /&gt;más bien relación con el patrimonio castrense. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 15&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;478 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;el fisco ó la arca del patrimoni o imperial administrado por sus&lt;br /&gt;procuradores y muchos otros oficia les. En la misma época, como&lt;br /&gt;hemos visto, en los sellos vienen nombradas alfarerías imperiales&lt;br /&gt;en lugar de las de particulares; pues los tres Augustos de los sellos&lt;br /&gt;fueron Septimio Severo y sus hijo s, á principios, y Valeriano,&lt;br /&gt;Galieno y Salonino, á mediados del siglo III (™. Los productos del&lt;br /&gt;patrimonio se exportaba n para uso de la casa imperial y para&lt;br /&gt;venderse, formando parte de la annona ó de los abastos de&lt;br /&gt;producciones naturales. Esta es la ratio, el cuento ó el arca, la caja&lt;br /&gt;del patrimonio imperial en las provincias Bética y Tarraconense.&lt;br /&gt;No dejan de producir y vender también particulares, porque&lt;br /&gt;nombres de algunos se encuentran en las ánforas hasta mediados&lt;br /&gt;del siglo III (números 4143-4528), pero escasean más y más.&lt;br /&gt;La Bética viene nombrada en casi 140 rótulos, la Tarraconense&lt;br /&gt;sólo en 9; veremos que en la misma proporción prevalecen entre&lt;br /&gt;las poblaciones nombradas en otra pa rte de los rótulos las de la&lt;br /&gt;Bética sobre las de la Tarraconense.&lt;br /&gt; . A los nombres de particulares ó la mención del fisco siguen&lt;br /&gt;en la panza de las ánforas otras cifras, entre 178 y 219½ que parece&lt;br /&gt;indican el peso de las ánforas. Pues se repiten algunas de estas&lt;br /&gt;cifras en la parte de los rótulos de que trataremos luego (bajo la&lt;br /&gt;letra ), con la letra P propuesta, que sin duda significa pondo; y&lt;br /&gt;las computaciones instituidas por el Sr. Dressel parecen probarlo.&lt;br /&gt; . A la derecha de las tres part es de los rótulos hasta aquí&lt;br /&gt;descritas, y en posición oblicua, debajo del asa, como se puede&lt;br /&gt;observar en la imagen de la án fora propuesta más arriba (lámi-&lt;br /&gt;na I), sigue una cuarta parte del rótulo, que es la más extensa.&lt;br /&gt;No está pintada con pincel ó brocha, sino escr ita con pluma ó&lt;br /&gt;cálamo y en letras cursivas má s menudas, y es evidente que no&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(™ Existe hasta un testimonio cierto del hecho que en tiempo del emperador Sep-&lt;br /&gt;timio Severo gran parte de los bienes de particulares en las provincias fue conver-&lt;br /&gt;tida en propiedad del fisco de los emperador es, en la biografía de este emperador&lt;br /&gt;que nos dejaron los escritores de la historia augusta (cap. 12. 3). Véase la&lt;br /&gt;observación del Sr. A. de Domaszcewski en el Reinisches Museum. vol. LIV, pág.&lt;br /&gt;312, 1899. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 16&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 479&lt;br /&gt;es de la misma época que las pintadas, sino añadida algo más tarde.&lt;br /&gt;Su carácter cursivo se asemeja al conocido por muchos otros&lt;br /&gt;documentos, pero tiene tambié n, como el pintado, sus&lt;br /&gt;particularidades locales, por las cu ales se puede calificar como la&lt;br /&gt;cursiva española. Dará una idea de él un facsímile tomado de la&lt;br /&gt;primera disertación del Sr. Dressel ( tavola d'aggiunta N, n.° 2),&lt;br /&gt;que aquí (lám. III) se reproduce (Corpus, vol. XV, ntím. 3919).&lt;br /&gt;Y dice: R CCVIS&lt;br /&gt; Orfito et Prisco cos año 149&lt;br /&gt; Lautrese Galli XV&lt;br /&gt; Modest(us) Veget(us)&lt;br /&gt;Lo que significa veremos en seguida. El consulado del año 149&lt;br /&gt;viene nombrado en una muchedumbr e de rótulos; parece que fue&lt;br /&gt;un año de cosechas riquísimas en vinos y aceite. También del año&lt;br /&gt;161 los rótulos son frecuentes.&lt;br /&gt;A pesar de alguna variedad en las particularidades, general-&lt;br /&gt;mente estos títulos se componen uniformemente de estas partes,&lt;br /&gt;no en todas completas, y varían en su orden. Precede siempre&lt;br /&gt;una R rayada, que por varias ra zones ha de interpretarse por&lt;br /&gt;recognovi ó sea recognitum; indicando que la ánfora, creo que&lt;br /&gt;antes de despacharse, tuvo que su frir una revisión oficial. Sigue&lt;br /&gt;el nombre de una ciudad, siempre española, y, como se verá en&lt;br /&gt;adelante, puesto en el ablativo, indicando el lugar de donde la&lt;br /&gt;ánfora fue despachada. En es te punto no voy conf orme con el&lt;br /&gt;Sr. Dressel; daré mis razones en lugar á propósito. Después&lt;br /&gt;viene una cifra, cuya explicaci ón no es fácil, un nombre termi-&lt;br /&gt;nado en um ó en ense, ese, el cual indica la calidad ó proceden-&lt;br /&gt;cia del contenido en el ánfora; el nombre de un hombre ó de una&lt;br /&gt;mujer en el genitivo, que da l ugar á interpretarse sin duda aná-&lt;br /&gt;logamente á los nombres pintados ; el nombre de un siervo, el&lt;br /&gt;nombre, á veces, de unas figlinas ó alfarerías, la fecha consular,&lt;br /&gt;y al final otros nombres, abreviados la mayor parte. Maravilla la&lt;br /&gt;uniformidad de estas indicaciones, conservada, lo mismo que el&lt;br /&gt;carácter paleográfico de las letras , tanto pintadas como escritas,&lt;br /&gt;por un espacio de lo menos más de dos siglos, del I hasta mediados&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;480 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 481&lt;br /&gt;del III. En algunas de las ánforas más antiguas, procedentes, no del&lt;br /&gt;Monte de los Tiestos, sino de la muralla de Roma, cerca de los&lt;br /&gt;Castra praetoria, viene además nombrada el arca, esto es, la caja:&lt;br /&gt;Iuliani arca, siguen cifras y el nombre de un siervo (número 3638);&lt;br /&gt;Flavi Galli a(rca) (núm. 3648); á veces no hay más que un nombre&lt;br /&gt;en genitivo, sin la palabra arca, como L. Vesoni (número 3683),&lt;br /&gt;Liguris (núm. 3682). De esta clase las partes inferiores del Monte&lt;br /&gt;Testáceo un día tal vez produc irán mas ejemplos. El arca en ellos&lt;br /&gt;nombrada la cree, el Sr. Dressel idéntica con la fisci ratio&lt;br /&gt;patrimoni de los emperadores, y por eso supone que todas las&lt;br /&gt;personas nombradas en los títulos pintados, lo mismo que en los&lt;br /&gt;rótulos escritos no son unos pos eedores ó productores ingenuos,&lt;br /&gt;sino empleados de la hacienda imperial. Pero una arca, una caja&lt;br /&gt;general, administrada por sus es clavos, llamados arcarios, ú otros&lt;br /&gt;empleados, la tenían lo mismo lo s particulares que el gobierno.&lt;br /&gt;También las ciudades tenían su arca, y esto parece que entraba&lt;br /&gt;también en los derechos é impuestos del despacho. Por eso, en lo&lt;br /&gt;que arriba expuse sobre las persona s nombradas en las diferentes&lt;br /&gt;partes de los rótulos, á mí no me es dudoso que se trata&lt;br /&gt;generalmente, con excepción de la s ánforas pertenecientes según&lt;br /&gt;sus rótulos á la administraci ón provincial, de posesiones y&lt;br /&gt;productos de particulares, tal vez de arrendadores.&lt;br /&gt;Una prueba de eso ofrecen lo s nombres de no pocas personas&lt;br /&gt;en esta parte de los rótulos que ocurren también en inscripciones&lt;br /&gt;encontradas en España. El nombre de Aelius Aelianus en un rótulo&lt;br /&gt;sin fecha (núm. 4049), lo leemos en varias inscripciones ( Corpus,&lt;br /&gt;vol. II. números 267, 3872 y 4181), pe ro es de los más comu-&lt;br /&gt;nes en el siglo II y no prueba la identidad de los individuos que&lt;br /&gt;lo llevan. Compárense el C. Fabius Galaticus de un rótulo sin&lt;br /&gt;fecha (núm. 3849) c on el olisiponense C. Fabius Ga... (II, 293),&lt;br /&gt;el Ennius Ennianus de otro rótulo sin fecha (núm. 3852) con el&lt;br /&gt;hispalense Ennius Ennianus (II, 1195); el L. Pompeius Cornelianus&lt;br /&gt;del rótulo núm. 3989 con el L. P(ompeius) Cornelianus de la&lt;br /&gt;pátera de plata de Umeri (II, 2917), sin que haya de creer en la&lt;br /&gt;identidad de estas personas; el L. Aelius Herculanus del rótulo&lt;br /&gt;núm. 4074 con el L. Aelius Herculanus de un epígrafe caperense&lt;br /&gt;(II, 831). El Sr. Dressel ha emitido la opinión disculible que una&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 19&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;482 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;Valeria Patricia Philogae(a) de un rótulo del año 149 (núm. 4224) tenía tal vez su cognombre Patricia, por ser liberta de la colonia&lt;br /&gt;Patricia, esto es, Córdoba, lo mismo que un Romulus ó Romulius&lt;br /&gt;Optandus de un rótulo astigitano (núm. 3810) y una Romula de un&lt;br /&gt;Hispalense (núm. 4459) de la colonia Romula, que fue Hispalis.&lt;br /&gt;Aguardamos más bien nombres deri vados de los de las ciudades,&lt;br /&gt;como Patriciensis y Romulensis, ya conocidos por otros ejemplos.&lt;br /&gt;De todos modos existiría cierta re lación entre estos apellidos y los&lt;br /&gt;nombres de las dos capitales de la Bética. No faltan tampoco en&lt;br /&gt;esta parte de los rótulos nombres característicos españoles, como&lt;br /&gt;Reburrinus en el rótulo núm. 4091—compárense mis Mon. ling.&lt;br /&gt;Iber., pág. CXVII—y Vacarra del rótulo del año 149 (números&lt;br /&gt;3901 y 3902). Pero ya por estos apellidos está probado que también&lt;br /&gt;estas partes de los rótulos fueron escritas en España.&lt;br /&gt;La palabra arca en gran parte de los rótulos del siglo III sigue al&lt;br /&gt;nombre de la ciudad: Astigi arca (números 4100 y 4111). Parece&lt;br /&gt;que una vez hubo arka felix (núm. 4087), y otra arka prima (núm.&lt;br /&gt;4390). En todos los rótulos del siglo II la palabra arca hace falta.&lt;br /&gt;Claro es que eso también tiene su sentido particular, pero no lo&lt;br /&gt;conocemos.&lt;br /&gt;En muchos de los rótulos ocu rre además la sigla M (núm.&lt;br /&gt;4210), con ápices á los puntos, ó dos M combinadas MM (números&lt;br /&gt;4179 y 4121), ó M con una cifra y fracciones: MS, MIS, MMIS,&lt;br /&gt;etc., y MXX, MXXV, MMXXX. Por varias causas no se puede&lt;br /&gt;pensar en la medida romana de los modios; se indican tal vez&lt;br /&gt;metretas, medida griega introducida en España, de la cual se ha&lt;br /&gt;ocupado el Sr. Hultsch tratando de los dolios de Ilici (arriba, pág.&lt;br /&gt;469).&lt;br /&gt;En varias partes de los rótulo s escritos hay cifras de cuatro&lt;br /&gt;clases diferentes, esto es, desde 184½ hasta 275½, desde 81 hasta&lt;br /&gt;96½, desde 1 hasta 40½ y desde 1 ha sta 35. No es posible todavía&lt;br /&gt;explicarlas, ni hay que maravilla rse que el mecanismo aritmético&lt;br /&gt;de todas ellas aún quede comple tamente obscuro. Pero no hay que&lt;br /&gt;desesperar tampoco, que nuevos ha llazgos y un est udio particular&lt;br /&gt;por parte de los metrólogos nos proporcionará un día más luz sobre&lt;br /&gt;las medidas y las leyes de fabricación y exportación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 20&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 483&lt;br /&gt;Las fechas consulares caen todas entre los años 140 ó 144 y&lt;br /&gt;251 de nuestra era.&lt;br /&gt;Los nombres de siervos, que en varios lugares de los rótulos&lt;br /&gt;escritos ocurren, son precedidos á veces de la sigla acp ó accp, que&lt;br /&gt;sin duda dice accepit, y de otras similares. Otros nombres de&lt;br /&gt;siervos son precedidos de la letra p, que dice pondo ó tal vez pon-&lt;br /&gt;deravit. Indican, pues, que hubo un pe rsonal análogo al de las&lt;br /&gt;aduanas modernas para anotar el recibo y peso de las mercancías.&lt;br /&gt; . Ocupan el último lugar entre lo escrito sobre las ánforas otras&lt;br /&gt;cifras pintadas españolas, como ya las llamamos, puestas en lo bajo&lt;br /&gt;de la panza de las ánforas. Su relación con las del cuello ( ) y de&lt;br /&gt;en medio de la panza ( ) no es menos obscura que la de las cifras&lt;br /&gt;de los rótulos escritos.&lt;br /&gt;No es posible agotar aquí las dificultades que ofrecen tan pere-&lt;br /&gt;grinas inscripciones. Pero habi endo allanado algo el camino para&lt;br /&gt;llegar á comprenderlas, me concreto por fin á los diferentes nom-&lt;br /&gt;bres geográficos que se leen en los rótulos. De ellos también hay&lt;br /&gt;que distinguir varias clases: la primera, la de los nombres de&lt;br /&gt;grandes poblaciones que generalmente siguen á la nota al principio&lt;br /&gt;recognitum; la segunda, la de los nombres terminados en um y en&lt;br /&gt;ense, que indican el contenido de las ánforas, según los de los&lt;br /&gt;poseedores, ó sea productores, ó de l lugar de la producción; la&lt;br /&gt;tercera, la de alfarerías ó figlin as, que las hay aquí también como&lt;br /&gt;en los sellos. De la segunda y ter cera clase, que trataremos juntas,&lt;br /&gt;hay dos géneros: nombres puramente latinos derivados en parte de&lt;br /&gt;los de los poseedores ó productores, y nombres de origen ibérico y&lt;br /&gt;de significado local. Los distribuimos en tres párrafos.&lt;br /&gt;V. Nombres de ciudades españolas.&lt;br /&gt;1. Astigis. — Más de setenta veces, y con mayor frecuencia&lt;br /&gt;que todas las demás ciudades, en los rótulos se nombra Astigi,&lt;br /&gt;la moderna Écija. Generalmente el nombre está abreviado, de&lt;br /&gt;suerte que no se puede ver cuál s ea el caso entendido. Pocas veces&lt;br /&gt;está escrito Astigis en rótulos de los años 214 (núm. 4097), 216&lt;br /&gt;(núm. 4098), 217 (núm. 4107), 218 (núm. 4108), 219 (núm. 4111),&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 21&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;484 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;221 (núm. 4114) y 254 (núm. 4393), y en uno al que falta la fecha&lt;br /&gt;núm. 4485), que si es el nominati vo parece puesto sin construc-&lt;br /&gt;ción. Astigi, que puede ser lo mismo el nominativo que el ablativo,&lt;br /&gt;se lee cinco veces en tiestos de los más antiguos, de mediados del&lt;br /&gt;siglo II y de los años 147 (núm. 4158), 149 (núm. 3806), 150&lt;br /&gt;(núm. 4270), 153 (núm. 4290), 154 (núm. 4326). Una sola vez, en&lt;br /&gt;dos tiestos iguales del a ño 161, se lee el acusativo Astigim (núm.&lt;br /&gt;4359 a-b); una t que precede, al Sr. Dressel le parece el resto de la&lt;br /&gt;palabra [devec]t(um), que encontraremos en otros ejemplos. El&lt;br /&gt;acusativo en éste y en muy pocos otros ejemplos que daremos á&lt;br /&gt;conocer, al Sr. Dressel sirve de prueba que las ánforas fueron&lt;br /&gt;transportadas á estas ciudades; pero creo más bien que los nombres&lt;br /&gt;de las ciudades indican los puntos de partida, ó de donde ellas se&lt;br /&gt;transportaron afuera, á Roma. No es imposible que en tiempos&lt;br /&gt;antiguos, el Genil, á cuyas orillas está Écija, fuese tan caudaloso&lt;br /&gt;que grandes cantidades de vino ó aceite hayan podido venir desde&lt;br /&gt;Granada abajo hasta Écija. Pero mucho más probable es que Écija&lt;br /&gt;fuese el centro de exportación de donde tan numerosas ánforas&lt;br /&gt;salieron para Roma, echando por el Singilis y el Baetis. Han&lt;br /&gt;observado, desde ha mucho tiempo, los gramáticos que como la m&lt;br /&gt;final no se pronunciaba por el pueblo, de ahí que el acusativo ya en&lt;br /&gt;edad antigua con frecuencia tomase el lugar del ablativo. Así se&lt;br /&gt;escribía, por ejemplo, in amicitiam esse, in possessionem esse.&lt;br /&gt;Creo, pues , que el Astigim vale lo mismo que Astigi y significa el&lt;br /&gt;ablativo.&lt;br /&gt;2. Corduba viene nombrada en treinta rótulos, abreviado ó&lt;br /&gt;mutilado su nombre en todos, con excepción de dos, que traen&lt;br /&gt;Corduba, en ablativo (números 4308 y 4110), y son de los años&lt;br /&gt;154 y 218. Una vez se lee Cord(uba)... devectum en un rótulo del&lt;br /&gt;año 149 (núm. 3858).&lt;br /&gt;3. Hispalis se nombra en veintisiete ró tulos; en veinticinco el&lt;br /&gt;nombre está abreviado ó mutilado. Sólo en dos se lee el acusativo,&lt;br /&gt;en un rótulo del año 154 Hispalim (núm. 4007), en otro, del año&lt;br /&gt;149, devect(um) Hispalem (núm. 4233). Devectum sólo, sin&lt;br /&gt;nombre de ciudad, se lee en un rótulo del año 149 (núm. 4235);&lt;br /&gt;fue tal vez [Port]o devectum: véase infra, Portus. Creo, como en&lt;br /&gt;que los acusativos Hispalim y Hispalem son incorreccio-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 22&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 485&lt;br /&gt;nes ortográficas, ó más bien de pronunciación, y que significan,&lt;br /&gt;como todos los demás con el nombre abreviado, devectum Hispa-&lt;br /&gt;li, despachado á Roma desde Sevilla. No niego que río Betis abajo&lt;br /&gt;hayan sido despachadas mercancías á Sevilla. Pero esto no tiene&lt;br /&gt;importancia para la exportación; mucho más probable es que el&lt;br /&gt;rótulo significa el recibo y el paso de la mercancía registrada en&lt;br /&gt;Sevilla, para despacharse luego río abajo y, tal vez, en los mismos&lt;br /&gt;navíos, hasta Ostia y Roma.&lt;br /&gt;Estos son los testimonios má s frecuentes respecto á la&lt;br /&gt;procedencia de las ánforas. Las cifras son elocuentes: el número de&lt;br /&gt;rótulos hasta hoy encontrado muestra claramente, que en los siglos&lt;br /&gt;II y III, tres ciudades de la Bélica eran los centros de la exportación&lt;br /&gt;de vino y aceite, Écija, Córdoba, Se villa. Claro es, fuera de eso,&lt;br /&gt;que la exportación hubo de efectuar se, máxime desde los puertos&lt;br /&gt;de mar. No faltan testimonios epig ráficos de este hecho en los&lt;br /&gt;rótulos. Pero son de índole partic ular y vienen aumentados por un&lt;br /&gt;número considerable de sellos. Estos parecen probar que en los&lt;br /&gt;mismos puertos existían grandes alfarerías, lo mismo que hoy día&lt;br /&gt;existen fábricas de barriles y bot ellas y de tapones de corcho en&lt;br /&gt;Jerez, en el Puerto de Santa María, etc. Trataré en seguida de todos&lt;br /&gt;estos testimonios juntos, cómo se explican el uno al otro.&lt;br /&gt;4. En un rótulo del año 161 se lee Portense (núm. 3826), que&lt;br /&gt;puede significar que el contenido de la ánfora sea procedente de un&lt;br /&gt;puerto, ó que hubo un fundo, una hacienda en sus cercanías, de&lt;br /&gt;donde venía. En otros rótulos se lee at Portu(m) en el año 149&lt;br /&gt;(núm. 3976), at Port(um) y Por[tu] en el 179 (números 4371 y&lt;br /&gt;4384). El puerto sin otra indica ción es verosímil que sea el Portus&lt;br /&gt;Gaditanus, enfrente de Cádiz, el moderno Puerto de Santa&lt;br /&gt;María. La misma indicación Port(u) ó más abreviada Por(tu) y&lt;br /&gt;Po(rtu), se encuentra en varios sellos (números 2647, 2870, 2939,&lt;br /&gt;2940, 3004, 3133, 3172), cuyos ejemplos existen también en Fran-&lt;br /&gt;cia, (Corpus, vol. XII, números 5683,228); va unida con iniciales de&lt;br /&gt;los poseedores de alfarerías (P • A • H, L • P • S, M • I... R, PIR,&lt;br /&gt;P • M • H), ó con nombres de alfareros ( Rufi, Sedati); una vez se&lt;br /&gt;lee con todas las letras Porto Lucidi (núm. 2990). En muchos se-&lt;br /&gt;llos se lee PORTO POPVLI (núm. 3094, a-c); en otros de la mis-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 23&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;486 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;ma hechura, PORTO sólo (núm. 3094, d-l); en otros, POPVLI sólo&lt;br /&gt;(núm. 3095, m-p). ¿Quien era este portus populi? No lo cono-&lt;br /&gt;cemos, pero es cierto que uno de los españoles así se llamaba un&lt;br /&gt;día, tal vez el gaditano.&lt;br /&gt;En un sello está Arva p(ortu), y sigue el nombre abreviado de&lt;br /&gt;un siervo (núm. 2712), en otros p(ortu) Arva (núm. 2711, a y b), ó&lt;br /&gt;Arva sólo (núm. 27, e-g), en otros III (trium) Miniciorum p(ortu)&lt;br /&gt;Arva (núm. 3030 a-e). Verdad es, que no sabemos si la P significa&lt;br /&gt;portus, ni si Arva es el nombre del municipio conocido cerca de&lt;br /&gt;Alcolea del Río (Corpus, vol. II, pág. 138). Pero como conocemos&lt;br /&gt;un Ireneo, siervo del empera dor Septimio Severo y dispensator&lt;br /&gt;portus Ilipensis, nombrado en una inscripción de Ilipa ( Corpus,&lt;br /&gt;vol. II, núm. 1085), es probable que las poblaciones orillas del&lt;br /&gt;Betis tuvieron sus puertos. De Arva ya hemos visto que sus&lt;br /&gt;habitantes figuraban entre los alfareros (pág. 476). El P • A que se&lt;br /&gt;lee en los sellos de un T(itus) Atilius Asiaticus (mím. 2717, a-f, en&lt;br /&gt;el e), queda incierto si indica el p(ortus) A(rvensis) ó no.&lt;br /&gt;Claro se lee en un sello con letras ligadas como se&lt;br /&gt;usaban mucho en España; y lo explica acertadamente el Sr. Dressel&lt;br /&gt;por port(us) Carmo(nensis). Que Carmona tuvo su puerto en el río&lt;br /&gt;Corbones, otro afluente del Be tis después del Genil, es muy&lt;br /&gt;probable. En dos rótulos del año 154 se lee CAR (números 3954 y&lt;br /&gt;3955); pero no sabemos si es Carmo, ó tal vez Carteia, ó el nom-&lt;br /&gt;bre de un siervo como Carpus.&lt;br /&gt;Si en un sello del mismo Atilio Asiático, en el cual hemos creí-&lt;br /&gt;do ver nombrado el portus Arvensis, las letras P C indican el puerto&lt;br /&gt;Carmonense, ó tal vez el Cordubense, lo ignoramos.&lt;br /&gt;En otros dos sellos se lee MIRPOR y MIRPFO/// (núm. 2939 a&lt;br /&gt;y b): ¿M. I(ulius) R(omanus)—ú otros nombres—por(tu) y p(ortu)&lt;br /&gt;Fo[r(tunae)]? Véase también Fob(ea) más adelante.&lt;br /&gt;En algunos está POR ODV (núm. 3058, a, b y c), por(tu) Odu-&lt;br /&gt;(ciense), como propone el Sr. Dressel, recordando los oducienses&lt;br /&gt;nombrados en inscripciones de Lora del Río ( Corpus, vol. II, nú-&lt;br /&gt;mero 1056) y de Sevilla (II, 1182); los lyntrarii oducienses prue-&lt;br /&gt;ban que Oducia estaba situada á orillas del Betis, tal vez cerca de&lt;br /&gt;Tocina (Corpus, vol. II, pág. 137). El mismo nombre se lee en al-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 24&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 487&lt;br /&gt;gunos sellos que dicen, Broc(ci) Odu(ciense) (nüm. 2736, a-c),&lt;br /&gt;indicando tal vez un género de vinos.&lt;br /&gt;En otros hay PORTAN, POR///AN, PTAN (ntíin. 2656, a-c),&lt;br /&gt;que se pueden interpretar por por(tu) Tan..., por[t(u)] Anu, p(ortu)&lt;br /&gt;Tanu, de combinarse con el TAN, TAN, NAT, Tan y Tanu de otros&lt;br /&gt;(núm. 2656, e y f), y el TVN y NVT con la A inversa (núm. 3208,&lt;br /&gt;a y b). Conocemos á una Tanusia ó Tamusia de monedas ibéricas&lt;br /&gt;con la leyenda dnusia y Tanusiens ó Tamusiense (Mon. ling. Iber.&lt;br /&gt;núm. 107); su situación es desconocida.&lt;br /&gt;Un grupo de sellos inscriptos , POR • P • A • H,&lt;br /&gt;PORPAH (núm. 2647, a-c) y otros con PORPAHSA (número 2648&lt;br /&gt;a), y PAH • SCAR (núm. 2648 b), PAHSCALH (número 2648, b y&lt;br /&gt;c), como proceden de un mismo productor P(ublius) A(ntonius)&lt;br /&gt;H(iberus) —ó nombres semejantes, — pueden leerse portu, y&lt;br /&gt;por(tu), Sa... (¿Salpensano?) y Se... Ar... (¿Arvense?) ó Scal... H.&lt;br /&gt;Pero todavía no se pueden interpretar con certidumbre.&lt;br /&gt;A otras poblaciones de la Bética pueden referirse los sellos que&lt;br /&gt;siguen. En un grupo de muchos ejemplares se lee: Q • 1 • A y Q • I&lt;br /&gt;• AL (núm. 2020, a-c), y en otros C • I • ALB con sendas&lt;br /&gt;variedades (núm. 2021, a-i), (núm. 2921, k). Este&lt;br /&gt;puede significar Q(uinti) I(ulii) y C(ai) I(ulii) Alb(ense); el Anic y&lt;br /&gt;otros nombres abreviados puestos al final ( Hec... núm. 2921 l.&lt;br /&gt;Par... m, Sat... ó Sta... n), serán indicaciones locales no conocidas.&lt;br /&gt;Pero Albense se llamó el municipio Ur gavonense, el Arjona de&lt;br /&gt;hoy. Sin embargo, como ella está en el interior de la Bélica&lt;br /&gt;oriental, muy arriba el río Betis y lejos de él, no me atrevo á&lt;br /&gt;atribuir á ella las figlinas de aquellos sellos.&lt;br /&gt;Con más confianza se pueden atribuir á Singili Barba, el mu-&lt;br /&gt;nicipio Flavio Libero que estuvo en el Castillón cerca de Antequera&lt;br /&gt;(Corpus, vol. II, pág. 272), los sello s de los tres Augustos&lt;br /&gt;Valeriano, Galieno y Sa lonino, inscriptos figul(inae) Barba ó&lt;br /&gt;f(iglinae) Barb(enses) (números 2559 y 2660) ó con nombres de&lt;br /&gt;diferentes particulares, ó sencillamente fig(linae) Barb(enses)&lt;br /&gt;(números 2561, a-c, 2562 y 2563 a-c). Pero tampoco esta atribu-&lt;br /&gt;ción es absolutamente cier ta; pueden haber existido figlinae Bar-&lt;br /&gt;benses ó Barbarianae en otros puntos desconocidos.&lt;br /&gt;En el fragmento de un solo rótulo se lee Singiliese (núm. 4456),&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 25&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;488 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;indicando, sin duda, la procedenci a del contenido en unas ánforas&lt;br /&gt;desde Singiii Barba.&lt;br /&gt;En ocho sellos diferentes se ve el nombre de Itálica; en algunos&lt;br /&gt;escrito con todas sus letras, ITALICAE (núm. 2631 a), en los&lt;br /&gt;demás abreviado en ITAL, ITA, IT (núm. 2631 b-h). Que en una&lt;br /&gt;población importante, en donde se fabricaron muchos ladrillos de&lt;br /&gt;la legión séptima (Corpus, vol. II, números 1125 y 6525 b), hubo&lt;br /&gt;también alfarerías para ánforas, no es de maravillarse.&lt;br /&gt;Una sola vez se lee en un rótulo del año 149 claramente, en el&lt;br /&gt;texto — esto es, bajo el asa — el nombre de MALACA escrito&lt;br /&gt;con todas sus letras (núm. 4203) ; sólo nos maravillamos que no&lt;br /&gt;haya más testigos de la importancia de este puerto. Tal vez aún los&lt;br /&gt;esconda el fondo del Monte Testáceo.&lt;br /&gt;Sólo en los catálogos de Plinio se conoce como uno de los pue-&lt;br /&gt;blos estipendiarios del convento astigitano Sacrana (Plinio, Hist.&lt;br /&gt;nat., III, § 12). En el fragmento de un rótulo sin fecha se lee&lt;br /&gt;Sacranese ve[tus] (núm. 4454), que, en opini ón del señor Dressel,&lt;br /&gt;viene referido á la procedencia de la ánfora ó de su contenido de&lt;br /&gt;este pueblo, cuya situación se ignora.&lt;br /&gt;Estas son las ciudades más impor tantes de la Bética, cuyos&lt;br /&gt;nombres se encuentran en los tie stos del Monte Testáceo entre&lt;br /&gt;sellos y rótulos. Hemos visto que el fisco de la provincia Bética en&lt;br /&gt;ellos viene nombrado con mucha más frecuencia que el de la&lt;br /&gt;Tarraconense. Dos ciudades tan só lo de la Tarraconense hasta&lt;br /&gt;ahora se han hallado en los tiestos:&lt;br /&gt;Castulo, si fue leído bien su nombre por el Sr. Dressel en un&lt;br /&gt;rótulo del año 235 (núm. 4137), y&lt;br /&gt;Saguntum, en dos ejemplares de un sello (núm. 2632) que dice:&lt;br /&gt;Esto es, B(aebii) ó Baebiorum C(orneliani) , ú otros nombres,&lt;br /&gt;Materni Sacynto.&lt;br /&gt;Hay que notarse la ortografía Sacynto en lugar de Saguntum;&lt;br /&gt;vantaban los romanos el origen griego de la ciudad tomándolo&lt;br /&gt;de la isla de Zakynthos. Pero ya sabemos que la procedencia&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 26&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 489&lt;br /&gt;griega existía sólo en su fantasía y debe su origen á la política,&lt;br /&gt;mientras Sagunto era puramente ibérica.&lt;br /&gt;Faltan en las ánforas los nombres de Barcino, Carthago nova,&lt;br /&gt;Tarraco, Valentia y tantos otros puertos importantes de la costa&lt;br /&gt;oriental, célebres algunos de ellos por sus vinos y otros productos.&lt;br /&gt;Si no se esconden bajo los nombr es de fundos y terrenos de su&lt;br /&gt;territorio, como lo son los que vamos á enumerar, tal vez un día&lt;br /&gt;surgirán del fondo del Monte Test áceo. El vino Lauronense, cele-&lt;br /&gt;brado por Plinio con el Tarraconense y Baleárico (Hist. nat., XIV,&lt;br /&gt;§ 71), parece que lo contenía una ánfora de Pompeia ( Ephem.&lt;br /&gt;epigr., I, 1872, pág. 165, núm. 195) y una de Roma encontrada en&lt;br /&gt;la fosa de la muralla (Corpus, vol. XV, núm. 4578). Pero estos son&lt;br /&gt;los únicos vestigios de la exporta ción de los célebres vinos cata-&lt;br /&gt;lanes y valencianos hasta ahora hallados.&lt;br /&gt;Dos poblaciones de la Mauritania Cesariense vienen nombradas&lt;br /&gt;en tiestos encontrados en Roma: una vez Leptis (Corpus, vol. XV,&lt;br /&gt;núm. 2633), y con alguna frecuencia Tubusuctu (números 2634 y&lt;br /&gt;2635 a-e). Las demás indicaciones geográficas son nuevas.&lt;br /&gt;VI. Nombres de localidades ó de géneros comerciales de origen&lt;br /&gt;latino.&lt;br /&gt;En los sellos y en lo s rótulos de las ánforas españolas hay mu-&lt;br /&gt;chas palabras abreviadas, que por su trabazón con otras, por su&lt;br /&gt;colocación y por otras razones, no se puede afirmar en cada caso si&lt;br /&gt;son de esclavos empleados en el servicio de envasar, recibir, pesar&lt;br /&gt;y despachar, ó bien de localidades. La mayor parte de los nombres&lt;br /&gt;en los sellos es probable que signi fiquen alfarerías; en los rótulos&lt;br /&gt;los hay de significación local, pe ro mezclados con otros de&lt;br /&gt;significado diferente.&lt;br /&gt;Una porción de rótulos refiere lo calidades ó tal vez géneros,&lt;br /&gt;vinos, etc., con nombres derivados al parecer de individuos. Los&lt;br /&gt;enumero aquí brevemente, porque ilu stran la gran variedad de los&lt;br /&gt;productos transportados y el papel prominente que ciertas familias&lt;br /&gt;tuvieron en estos negocios:&lt;br /&gt;Aelianum, rótulos de los años 149 y 158 (números 4243 y 4294).&lt;br /&gt;Attianum, rótulos de los años 149 y 154 (números 4174 y 4334). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 27&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;490 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;Cornelianum, rótulos del año 149 (números 3856 y 3857).&lt;br /&gt;Crispense, rótulo del año 149 (núm. 4184).&lt;br /&gt;Flavianae, tal vez figlinae, rótulos del año 151 (números 3837 y&lt;br /&gt;3868).&lt;br /&gt;Fulvianum, dos rótulos del año 179 (números 4367 y 4371).&lt;br /&gt;[Ge]rmanianum, rótulo del año 140 ó 145, de Écija (número&lt;br /&gt;3762).&lt;br /&gt;Lamponianum, dos rótulos del año 149 (números 4192 y 4193).&lt;br /&gt;Lupianum, rótulo del año 153 (núm. 4278).&lt;br /&gt;Manlianum, dos rótulos sin fecha (números 4050 y 4313).&lt;br /&gt;Marcianum, rótulos del año 145 (números 3855 y 3859).&lt;br /&gt;Marianum, rótulos del año 160 (números 4341 y 4342).&lt;br /&gt;Maxsimianum, rótulo del año 149 (núm. 4201).&lt;br /&gt;Mercuriale, rótulo del año 149 (núm. 4202).&lt;br /&gt;Messianum, rótulo sin fecha (núm. 4432).&lt;br /&gt;[Mo]ntanum, rótulo del año 149 (núm. 4246).&lt;br /&gt;Nasonianum, rótulo del año 149 (núm. 3725).&lt;br /&gt;Norbianum. rótulo del año 149 (núm. 4204).&lt;br /&gt;Oclatianum Pal(mense), rótulo del año 154 (núm. 4328).&lt;br /&gt;Paterne(n)se, rótulo sin fecha (núm. 4440).&lt;br /&gt;Paternianum (?), rótulo del año 161 (núm. 3944).&lt;br /&gt;paternum Anullini, rótulo sin fecha (núm. 4282).&lt;br /&gt;paternum Hi[spani?], rótulo del año 153 (núm. 4281).&lt;br /&gt;Sabinianum, rótulo del año 145 (núm. 3819).&lt;br /&gt;Sempronianum, rótulo del año 154 (núm. 4319).&lt;br /&gt;Severianum, rótulo sin fecha (núm. 4073).&lt;br /&gt;Sextilianum, rótulo del año 154 (núm. 4320).&lt;br /&gt;Titacianum, rótulo del año 149 (núm. 3832).&lt;br /&gt;Son 28 nombres de los mejor c onservados; había mucho más.&lt;br /&gt;Se ve que los vinos de Espa ña—si fueron todos vinos—hacían&lt;br /&gt;competencia en el multiplicado de sus marcas con los de Jerez, de&lt;br /&gt;Málaga y de Tarragona de hoy, y con los de Burdeos, Rin y la&lt;br /&gt;Moselle. El Marianum recuerda al mons Marianus; Comelio&lt;br /&gt;Anullino, el cónsul por segunda ve z en el año 199, cuya heredad&lt;br /&gt;paterna viene nombrada, era natural de Granada ( Corpus, vol. II,&lt;br /&gt;números 2073 y 5506). Otra familia célebre de España recuerda&lt;br /&gt;el Dasumius Epaphroditus de un rótulo sin fecha (núm. 3827),&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 28&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 491&lt;br /&gt;liberto de un pariente del Dasumio, amigo de Tácito y de Plinio&lt;br /&gt;menor, cuyo testamento existe ( Corpus, vol. VI, niím. 10229). No&lt;br /&gt;entro en observaciones sobre ot ros de estos nombres que se&lt;br /&gt;ofrecen.&lt;br /&gt;Queda un número algo mayor de nombres locales de un carác-&lt;br /&gt;ter menos personal. No es imposib le que al menos una parte de&lt;br /&gt;ellos podrá un día verificarse en nombres aún existentes ó en&lt;br /&gt;documentos de la Edad Media. Se sabe que los nombres de terre-&lt;br /&gt;nos son durables y á veces han conservado la memoria de pobla-&lt;br /&gt;ciones antiguas en los despoblados y campos. No tengo que citar&lt;br /&gt;pruebas para los conocedores de la geografía antigua de la Penín-&lt;br /&gt;sula, sino voy directamente á enum erar con toda brevedad estas&lt;br /&gt;palabras y nombres en el orden al fabético, que es el único posible,&lt;br /&gt;dejando á parte los de interpretación del todo incierta.&lt;br /&gt;Apol[linaris], de lección poco cierta, porque puede ser también&lt;br /&gt;Nol..., en un rótulo del año 149 (núm. 4301); tal vez un fundus&lt;br /&gt;Apol[linaris].&lt;br /&gt;Axte[rium], rótulo del año 149 (núm. 3724); tal vez un fundus&lt;br /&gt;Aster[iensis]. Por cierto no de combinar con la colonia Hasta&lt;br /&gt;Regia, como propuso el editor, pues su nombre siempre se escribió&lt;br /&gt;con h, procedente de la hasta ó lanza. Tampoco ha de confundirse&lt;br /&gt;con el nombre griego de un siervo Asticus en tres rótulos del año&lt;br /&gt;154 (números 3770-3772).&lt;br /&gt;Capel[tianum], rótulo Astigitano del año 154 (núm. 4304), y&lt;br /&gt;Capil... en un Hispalense del mismo ano (núm. 4007), tal vez de un&lt;br /&gt;fundus Capellianus ó Capillianus.&lt;br /&gt;Car..., rótulo Hispalense del año 179 [núm. 4306), no de com-&lt;br /&gt;binar, por su colocación en el te xlo, con el pue rto de Carmona&lt;br /&gt;(arriba, pág. 486) ni con Cartel a, sino resto de un nombre local&lt;br /&gt;ignoto.&lt;br /&gt;Carp(enses), fig(linae), rótulos del año 161 (números 3943 y&lt;br /&gt;3945), que puedan derivar su nombre de un Carpus.&lt;br /&gt;Castillum, rótulo con fecha incompleta (núm. 4161);&lt;br /&gt;Castillense es uno de los testimonios más antiguos do la ortografía&lt;br /&gt;Castillum en lugar de Castellum.&lt;br /&gt;Cepariae. En un gran número de sello s, algunos de ellos de&lt;br /&gt;los tres Augustos Valeriano, Gallieno y Salonino, vienen nom-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 29&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;492 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;bradas las figlinae Cepariae (números 2564-2568, todos en varios&lt;br /&gt;ejemplares) y lo mismo — uno de los ejemplos no frecuentes en&lt;br /&gt;que también en los rótulos ocurre n alfarerías— en un rótulo del&lt;br /&gt;año 149 (núm. 4226 fig Cepar). El cultivo de la caepa ó cebolla,&lt;br /&gt;escrito en lenguaje rústico cepa, es antiguo; de él creo que tomaron&lt;br /&gt;su nombre aquellas alfarerías. En unas monedas visigodas se lee el&lt;br /&gt;nombre de una población Cepis (Campaner, indicador numismá-&lt;br /&gt;tico, pág. 198), que se pone cerca de la embocadura del Duero. Por&lt;br /&gt;cierto ella no tiene nada que hacer con las flglinas Ceparias.&lt;br /&gt;Ceraria. En un rótulo Cordubense del año 149 se nombra la&lt;br /&gt;fig(lina) Ceraria (núm. 4181), y en no pocos sellos ocurre la&lt;br /&gt;f(iglina) Ceraria y Caeraria (núm. 2584 a-b). Producción de miel&lt;br /&gt;y blanquerías de cera hubo en muchas partes de España, cuya miel&lt;br /&gt;gozaba siempre de grande reputación.&lt;br /&gt;Clodianense. Rótulo astigitano del año 149 (núm. 3940) de&lt;br /&gt;Marco Lucrecio Optato, [Fa]bi Clodianese Optati, ú Optatia(num).&lt;br /&gt;Si fuese vino ó aceite no se sabe. No sería sólo el río Clodiano,&lt;br /&gt;cerca de Ampurias, el que derivara su nombre de un Clodius.&lt;br /&gt;Colobraria. Algunos sellos llevan inscrito este nombre sólo,&lt;br /&gt;pudiendo significar una figlina ú officina que tuvo su nombre de un&lt;br /&gt;lugar donde hubo culebras, como en muchas partes. No creo que se&lt;br /&gt;indique, como el Sr. Dressel propus o con toda reserva, la isla&lt;br /&gt;Colubraria, hoy Formentera.&lt;br /&gt;Cucumenses. Sello encontrado en vari os ejemplares (número&lt;br /&gt;2580), f(iglinae) Cucum(enses) ó Cucu(menses). De la olla&lt;br /&gt;cucuma, ó del cohombro cucumis el nombre puede derivarse. Tal&lt;br /&gt;vez el mismo nombre se indica en otro sello, inscrito CV CV, con&lt;br /&gt;interpuncióu mala (núm. 3212); pues no se trata, por cierto, de la&lt;br /&gt;c(olonia) Ucu(bitana).&lt;br /&gt;Frigidum, rótulo del año 149 con Lacea, de la cual se tratará&lt;br /&gt;más adelante, y Frigidese (núm. 3927); el Frigidense tuvo su&lt;br /&gt;nombre tal vez de un balneum frigidum.&lt;br /&gt;Fobea, sellos con F • S • A • FOB (núm. 2830), f(iglinae)&lt;br /&gt;S(exti) A(tilii)—ó nombres semejantes — Fob(enses), y con A • L •&lt;br /&gt;FO (núm. 2971 a-g), uno de ellos en una ánfora astigitana,&lt;br /&gt;tal vez A(uli) L(icinii)—ú otros nombres— Fo(bense). El nombre&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 30&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 493&lt;br /&gt;puede derivarse de una fovea, en lengunje rústico fobea, una&lt;br /&gt;hoya.&lt;br /&gt;Gemellianae, sellos frecuentes (núm. 2606-2611) con figul(inae)&lt;br /&gt;Gemelli(anae), una vez fig(linis) Gemelliani(s). Derivan su nombre&lt;br /&gt;de un Gemellus, no de las colonias Gemellas Acci é Tucci. Cerca&lt;br /&gt;de Antequera hubo una esta ción de la vía romana ad Gemellas&lt;br /&gt;(Itin. Antonin. pág. 412, 3; en el Ravennate, pág. 315, 19), cuya&lt;br /&gt;colocación todavía no es averiguada.&lt;br /&gt;Lavatrae, tres rótulos del año 149 con Lautrese (números&lt;br /&gt;3917-3918); esto es, Lavatrense, nombre derivado tal vez de unas&lt;br /&gt;blanquerías.&lt;br /&gt;Marsianum, sellos con los nombres de un M(arcus) A(tilius)&lt;br /&gt;T(erentianus)—ú otros nombres—y la indicación local d(e) f(i-&lt;br /&gt;glinas) Marsianesses (núm. 2612 a-b) y de ficlinas Marsia(nenses)&lt;br /&gt;(números 2612 d-f y 2613, 2614), nombrados de un fundo ó terri-&lt;br /&gt;torio que tuvo su apellido de un Marsianus, tal vez en lugar de&lt;br /&gt;Martianus, con pronunciación rústica sib ilante, cuyos ejemplos en&lt;br /&gt;el siglo III no faltan.&lt;br /&gt;Medianum, sellos con fig(linae) Med(ianae) y solo con Media-&lt;br /&gt;ne (números 2615, 2616). Compárese el sello con Q(uinti) F(abii) .&lt;br /&gt;R(ufi)—ú otros nombres—Med(ianis) (núm. 2869). Pueden derivar&lt;br /&gt;su nombre de cualquier sitio puesto en la mitad, tal vez del camino&lt;br /&gt;hasta cierto punto, etc.&lt;br /&gt;Nol...; véase Apol..., arriba.&lt;br /&gt;Novale, rótulo del año 154 con Novalese (núm. 3825), esto es,&lt;br /&gt;Novalense. Un ager novalis ó un novale, es un barbecho. De él&lt;br /&gt;derívase el nombre del producto.&lt;br /&gt;Palma. Sello con PMOCV | FPALMA (núm. 2617), que parece&lt;br /&gt;significar P(almense)? M(arci) Ocu(latii) f(iglinae) Palma. Com-&lt;br /&gt;párese el rótulo de l año 154 (núm. 4328) con Oclatianum Pal-&lt;br /&gt;(mense), arriba citado bajo Oclatianum. No hay que pensar en la&lt;br /&gt;ciudad Palma de la Balear mayor ; hubo ya en la antigüedad en&lt;br /&gt;muchas partes arboledas de palmas.&lt;br /&gt;Passerar(iae). Dos ejemplares de un sello inscripto con alguna&lt;br /&gt;variación, PASSERAR (núm. 3084 a-b). Pájaros abundaban, sin&lt;br /&gt;duda, en todas partes; de ello s un fundo ó una figlina tuvo su&lt;br /&gt;nombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 31&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;494 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;Perseianum, sello con la leyenda fundi Perseiani (núm. 2618), posesión de un Perseius ó Persius (™.&lt;br /&gt;Quintinianum, rótulo de Hispalis del año 160, con Quintinia-&lt;br /&gt;nense (núm. 4344), de un fundo de tal nombre.&lt;br /&gt;Rivense. Dos sellos, el uno con Q • F • RI • V (núm. 2869 b; la&lt;br /&gt;interpunción delante de la última letra es errónea), el otro, con&lt;br /&gt;RIVENSE (núm. 3128 a-c con algunas variedades), indican un&lt;br /&gt;fundo cuyo nombre se derivaba de un rivus ó arroyo.&lt;br /&gt;Ruf... Rótulo del año 163 con figl(inae) Ruf... (núm. 3950).&lt;br /&gt;Salsense. Dos sellos, el uno, con Q - F • R • SALS (número&lt;br /&gt;2869), el segundo, con sólo la palabra SALS (núm. 3164), y un&lt;br /&gt;rótulo del año 161 (núm. 3721) con SALSENSE, pueden indicar&lt;br /&gt;una sola localidad, que recuerda el flumen salsum del bellum&lt;br /&gt;Hispaniense. Pero como hubo salinas en muchas partes, queda&lt;br /&gt;incierto cual localidad sea la nombrada en estos tres testimonios.&lt;br /&gt;Saxum ferreum. En un sello léese SAXXO (núm. 3160) y en&lt;br /&gt;otros muchos SAXOFERREO, SAXOFERRI y SAXOFERR con&lt;br /&gt;sendas variedades (números 3166, 3167 a-u, son 24 variantes): los&lt;br /&gt;mismos sellos se han encontrado también en Francia ( Corpus, vol.&lt;br /&gt;XII, números 5683, 160 y 272). Mina s de hierro existieron en&lt;br /&gt;muchas partes; de alguna de ellas tuvo que nombrarse el saxum,&lt;br /&gt;una peña, en cuya vecindad estuvo la alfarería de este nombre.&lt;br /&gt;Scalae. En muchos sellos se lee Scalensia Gemelli (núm.&lt;br /&gt;2619), ó Scales(ia) En(ni) (núm. 2626 a-c), ó Scal(ensia) Cels(i), y&lt;br /&gt;otros nombres (números 2620-2625, 2648 b-c). Pueden llamarse de&lt;br /&gt;una localidad del nombre de scalae, escalera.&lt;br /&gt;Scimnianus. En varios sellos se lee FSCIMN1ANI ó FSCIM-&lt;br /&gt;NIANO (números 3168 a-d, 3169 a-b, con algunas variedades).&lt;br /&gt;Scymnus, no bien escrito Scimnus, es un nombre griego, de donde&lt;br /&gt;se deriva el f(undus) Scimnianus.&lt;br /&gt;Scop... Se lee en un rótulo del año 149 en el lugar en el cual&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;(™ La mansión Perseiana del itinerario Antoniniano, entre Curiga y Mérida (pá-&lt;br /&gt;gina 432,7), en los manuscritos escrita Percefana ó Perteiana, cae en Villafranca&lt;br /&gt;de los Barros (Guerra, Discurso á Saavedra, pág. 100) y trae su nombre de una&lt;br /&gt;persona del mismo apellido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 32&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 495&lt;br /&gt;suelen ponerse los nombres de la s localidades de la revisión ó&lt;br /&gt;recognitio de las ánforas (núm. 4200). Se indica, tal vez, un lugar&lt;br /&gt;que tuvo el nombre de la hierba scopa ó de unas escobas, scopae,&lt;br /&gt;no se sabe por qué.&lt;br /&gt;Sextense, rótulo del año 179 (núm. 4374), nombre procedente&lt;br /&gt;de un Sextus.&lt;br /&gt;Si... lensis, rótulo sin fecha, de lección no cierta, con Proculi&lt;br /&gt;fundí Si... lensis (núm. 4447); faltan tres ó cuatro letras. Tal vez&lt;br /&gt;Siciliensis, con relación cualquiera á la isla italiana, ó Singiliensis&lt;br /&gt;(véase pág. 487).&lt;br /&gt;Statianien(se) Sta... parece leerse en un sello (núm. 3192); pero&lt;br /&gt;puede leerse también Stati Avieni, Sta... ó Sat..., de suerte que el&lt;br /&gt;nombre del fundo queda incierto.&lt;br /&gt;Sul...? Rótulo del año 154 (núm. 4322) ; del nombre local, que&lt;br /&gt;está en el lugar ocupado genera lmente por indicaciones geográfi-&lt;br /&gt;cas, son ciertas las dos primeras letras. Una restitución cierta, con&lt;br /&gt;todo, es imposible,&lt;br /&gt;Trebecianae. En algunos sellos se lee figlina Trebecianor(um)&lt;br /&gt;(núm. 3204 a), Trebeciano (núm. 3204 b), f(undi) Trebeciani&lt;br /&gt;(núm. 3205), Q(uinti) Trebici (núm. 3206), G. Treb... (núm. 2307),&lt;br /&gt;y en un rótulo del año 153 f(iglinae) Treb... (núm. 3814). El nom-&lt;br /&gt;bre gentilicio Trebecius ó Trebicius es raro; de él derivan el suyo&lt;br /&gt;las flglinas Trebecianas ó de los Trebecianos, y el fundo Tre-&lt;br /&gt;beciano.&lt;br /&gt;Turrense. Rótulos del año 154 (núm . 3770) y del 149 (núm.&lt;br /&gt;4231), Turrense Gallionis y ...ensem en otros del mismo año&lt;br /&gt;(números 4221 y 4226). Torres hubo muchas, la Turris Lascutana,&lt;br /&gt;la Turris Regina y otras. De alguna de ellas el nombre es derivado.&lt;br /&gt;Turnilense (núm. 4457) es diferente.&lt;br /&gt;Turrinianum. Rótulo del año 161 con f(undi) Turrinia(ni) ó sea&lt;br /&gt;f(iglinae) Turrinia[nae] (núm. 4356). Nombre derivado de un&lt;br /&gt;Turrinius.&lt;br /&gt;Turritanum. Rótulo astigitano del año 149, en el cual parece&lt;br /&gt;leerse [T]urci Turritanum Karul(ae) Astig(i) )núm. 4230). Observa&lt;br /&gt;el editor que el Karul(ae) no ha de referirse á la población de la&lt;br /&gt;Bética Carula, sino que debe ser aquí nombre de mujer. El&lt;br /&gt;Turritanum—así se lee claramente, no Tuccitanum—es nombre&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 33&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;496 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;de procedencia local; lo pongo aquí para distinguirlo de Turrense y&lt;br /&gt;Turrinianum.&lt;br /&gt;Virginensia. Sellos asaz frecuentes contienen las leyendas Vir-&lt;br /&gt;ginensia (núm. 2627), con varias abreviaciones Virg... y Vir... y&lt;br /&gt;con cifras, como I, II, III, IIII, cuya significación es obscura (nú&lt;br /&gt;-&lt;br /&gt;meros 2628 hasta 2630, con mu chas variedades), y con Q(uinti)&lt;br /&gt;V(alerii) C(orneliani) — ú otros nombres — Vir(ginensia) (número&lt;br /&gt;3213), yV(alerii) S(ilonis)—ú otros nombres—Virg(inensia) (núm.&lt;br /&gt;3160); rótulos del año 140 con f(iglinae) V[irgi]nieses (número&lt;br /&gt;4189), y uno sin fecha con f(iglinae) Vir(ginienses) (número 4472)&lt;br /&gt;parecen referirse á ellas mismas. Derivan su nombre ó de un lugar&lt;br /&gt;de tal nombre ó tal vez de una fuente Virgo; el nombre gentilicio es&lt;br /&gt;Verginius, no Virginius.&lt;br /&gt;Estos son los cuarenta nombres de localidades de origen latino&lt;br /&gt;hasta ahora observados en sellos y rótulos de las ánforas españolas.&lt;br /&gt;Queda la última clase, que es la de los nombres indígenas.&lt;br /&gt;VII. Nombres de localidades ó de géneros comerciales de&lt;br /&gt;origen ibérico.&lt;br /&gt;Dejo aparte, por ser inciertos, algunos nombres que se leen&lt;br /&gt;unidos con la palabra colon(ia) ó colon(i). En los sellos de las&lt;br /&gt;figlinas Barbenses arriba mencionadas, se lee col(oniae) ó col(o-&lt;br /&gt;norum) Eari(ni), Sic(u li) et Asi(atici) (números 2560 y 2562), en&lt;br /&gt;los de las Ceparias también mencionadas, col(oniae) Earini&lt;br /&gt;col(oniae) Leopardi (números 2565 y 2567), en los de las Grumen-&lt;br /&gt;ses, que seguirán más abajo, col(oniae) Eari(ni) (núm. 2570) y&lt;br /&gt;col(oniae) Sic(utí) et Asifatici) (núm. 2572); y es curioso que en&lt;br /&gt;ellos, á pesar de que son de loca lidades diferentes, se repiten los&lt;br /&gt;nombres de Earinus, Siculus y Asiaticus. En algunos sellos se lee&lt;br /&gt;la palabra col(onia) y colo(nia), ó sean coloni sola después de&lt;br /&gt;iniciales de nombres personales (números 2685, d, 2715, 2833 c-f).&lt;br /&gt;No sabemos que todo esto signifique ; pero cuando en otro sello se&lt;br /&gt;lee SOSVMAE | COLONAKA | ...AITEC • T... (núm. 3189)—So-&lt;br /&gt;sumae puede ser una forma rústica por Zosima—lo que sigue á la&lt;br /&gt;palabra colon(ia) ó colon(i) serán nombres personales de siervos,&lt;br /&gt;no geográficos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 34&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 497&lt;br /&gt;Hay otras palabras sobre todo en los rótulos, que tal vez tienen&lt;br /&gt;un significado geográfico, pero por lo incierto aquí se omiten.&lt;br /&gt;Acilla? Rótulo Astigitano del año 149, con A[ci]llese (número&lt;br /&gt;4232). Las letras segunda y tercera no muy claras, pero por cierto&lt;br /&gt;nombre derivado del de una localid ad cerca de Écija con nombre&lt;br /&gt;ibérico.&lt;br /&gt;Acirgi. En número bastante grande de sellos se lee figlin(ae)&lt;br /&gt;Acirgi... (mím. 2574, a) ó Acirgi... solo (números 2574 b y 2575 a),&lt;br /&gt;con bastantes variedades en la es critura. El Sr. Dressel las nombra&lt;br /&gt;fíglinas Acirgianas; cr eo más bien que fueron Acirgitanae, como&lt;br /&gt;de Aurgi viene Aurgitanus, etc. Acirgi es un nombre&lt;br /&gt;completamente ibérico, tal vez de una población no sin importan-&lt;br /&gt;cia, que hasta ahora se ignoraba.&lt;br /&gt;Arcula. En un sello del año 145 se lee Arcese (núm. 4061),&lt;br /&gt;Are... ó Are...; en uno del mismo año ( núm. 4016), en otro del año&lt;br /&gt;161 Arclese (núm. 4350). Es probable, como lo dice el señor&lt;br /&gt;Dressel, que ambos sean de una misma localidad, Arcla, abre-&lt;br /&gt;viatura de Arcula, ó Arca, cuyo nombre es tal vez de la misma raíz&lt;br /&gt;como Arcilacis y Arcobriga, pueblos ya conocidos.&lt;br /&gt;Asuleia. Sellos con la leyenda fig(linae) Asuleianeses o&lt;br /&gt;Asuleianesses (núm. 2576, a y b), ó con Asuleian... y Asule... solos&lt;br /&gt;(números 2577 y 2578, a-d) del Sr. Dressel vienen comparados con&lt;br /&gt;otros sellos, con RVFVS | AS ... (núm. 3134) y con ASVLL |&lt;br /&gt;FELIC (núm. 3390, a) ó ASVLL | FELIC, y otros nombres (núm.&lt;br /&gt;3390, b-g), pero cuya procedencia espa ñola no es probable, como&lt;br /&gt;no se han encontrado en el Mont e Testáceo. Los dejaremos, pues,&lt;br /&gt;aparte; pero de los otros parece que aprendemos el nombre de una&lt;br /&gt;localidad ibérica, Asuleia, hasta ahora desconocida.&lt;br /&gt;Bagania. Rótulo del año 149, con Baganiese Tertulli (número&lt;br /&gt;3934). El nombre está formado como los de Canana, Damania,&lt;br /&gt;Saldania.&lt;br /&gt;Barcufia. Dos rótulos del año 149, con Barcufiense ó Barcufiese&lt;br /&gt;Lucini (números 3977 y 3978). En un número de sellos muy grande&lt;br /&gt;se lee el nombre de la oficina ó de un opus Cuf(iense)—como lo&lt;br /&gt;interpreta el Sr. Dressel— (números 2587-2603, con muchas&lt;br /&gt;variedades). No hay posibilida d de leer en los sellos Bar(bense)&lt;br /&gt;Cufiense, para identificar estos nombres con el Cufíense. En am-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 35&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;498 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;bos ofende la f, extraña al idioma ibéric o; porque si son nombres&lt;br /&gt;indígenas, el consonante original, tal vez b—Barcubi, Cubi,—ya se&lt;br /&gt;mudó, bajo la influencia latina, en f. La situación de tales&lt;br /&gt;localidades es completamente desconocida.&lt;br /&gt;Belluca ó Belulca. En varios sellos se lee Bellucana ó&lt;br /&gt;Belulcana —las letras están curiosamente ligadas, BELVL CANA,&lt;br /&gt;y admiten ambas lecciones— P(ubli) A(tili) Galeni (núm. 2579),&lt;br /&gt;Bel(lucana) C(ai) I(ulii)— ú otros nombres— (núm. 2580),&lt;br /&gt;Bel(lucana) Netel(i)n(ensis)—no es Metellinensis—(núm. 2581),&lt;br /&gt;Bel(lucana) Urs(ini) (núm. 2582, que se encontró también en&lt;br /&gt;Francia (Corpus, vol. XII, números 5683, 43), ó Bel(lucana) solo&lt;br /&gt;(núm. 2583). En Belluca raíz, como en los Be llos y en Beleia, y&lt;br /&gt;terminación, como en Carruca y Veluca, son enteramente ibéricos.&lt;br /&gt;La Veluca de los Arevacos, solo conocida por Ptolemeo (II, 6,55),&lt;br /&gt;que se cree el Voluce del Itinerario Antoniniano (pág. 442,1), se&lt;br /&gt;asemeja muy cercanamente á la Belluca de los sellos, sin poder&lt;br /&gt;identificarse con ella. En Bollulos del Condado (Huelva) se da bien&lt;br /&gt;la vid.&lt;br /&gt;Bida. Rótulo sin fecha (núm. 4415), con Bidese—no Bodese,&lt;br /&gt;como dice el Sr. Dressel,—esto es, Bidense, de una localidad del&lt;br /&gt;nombre de Bida, desconocida.&lt;br /&gt;Billeia. Rótulo del año 149, con Billeiense Terentiani (número&lt;br /&gt;4175). Beleia ó Veleia, Vellica, son nombres de raíces semejantes,&lt;br /&gt;Billeia no se ha oído antes.&lt;br /&gt;BlupaeDard... En un rótulo Hispalense, sin fecha, se lee actum&lt;br /&gt;Blupae Dard... (núm. 4122); pero queda incierto si Blupa es nom-&lt;br /&gt;bre de localidad ó de un siervo; de todos modos es nombre bárbaro&lt;br /&gt;de origen tal vez ibérico. El Dard... es abreviatura de un nombre de&lt;br /&gt;siervo Dardanus.&lt;br /&gt;Boveq(um). En diferentes sellos se lee G • I • F—tal vez Gai&lt;br /&gt;Iulii Felicis Boveq (núm. 2928), en otros LSP—tal vez Luci&lt;br /&gt;Sempronii Pacati—Boeq, ó solo Bo (núm. 3152, a y b). Creo que&lt;br /&gt;es indicación de una gentilidad, como en muchos ejemplos&lt;br /&gt;análogos (Clounioqum, Cossouqum, etc.), compuestos en mis Mon.&lt;br /&gt;ling. Iber. (pág. CXXXVII).&lt;br /&gt;Bora? En el cuerpo superior de una ánfora, que no se sabe si es&lt;br /&gt;de procedencia española, es tá pintado, como parece, Bor. bibe (?)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 36&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 499&lt;br /&gt;c IV Mum (núm. 4621). La leyenda es dudosa, y su sentido in-&lt;br /&gt;cierto; sin embargo, como Bora es una población conocida de la&lt;br /&gt;Bética por sus monedas ( Mon. ling. Iber. núm. 126) y tal vez por&lt;br /&gt;una inscripción (Corpus, vol. II, núm. 5450), no quise callar ente-&lt;br /&gt;ramente el rótulo mencionando el vinum Bor(ense).&lt;br /&gt;Burb... Dos sellos con el sólo vocablo BVRB, y BRVB (núme-&lt;br /&gt;ro 2737), sino es una variante de BARB, Barba, con la A inversa, y&lt;br /&gt;uno con L • S- PLH | BVR ( núm. 3153) pueden indicar una&lt;br /&gt;localidad. Hubo Una Burbida en Galicia ( Itiner. Antonin. pág.&lt;br /&gt;430,7), y no faltan otros nombres con semejante raíz.&lt;br /&gt;Cacuba? En una ánfora de las flg linas Grumenses, de las&lt;br /&gt;cuales se hablará más adelante (núm. 2570), está pintada con&lt;br /&gt;grandes letras una sola palabra, que parece decir Cacuba, á pesar&lt;br /&gt;de que el Sr. Dressel cree posible también las lecciones Cacura,&lt;br /&gt;Cacuria y Cacubia. ¿Es un nombre local? No lo decido.&lt;br /&gt;Casiaria? En un rótulo de Córdoba del año 154, se nombran&lt;br /&gt;fig(linae) Casiaresi— ó Castaresi, Cassaresi, según el Sr.&lt;br /&gt;Dressel— (núm. 4308); la forma en -i tal vez originada por (de)&lt;br /&gt;fig(linis) Casiareni(bus). No creo que se ha de pensar en un&lt;br /&gt;nombre latino, derivado de caseus queso, ó del árbol casia; si no&lt;br /&gt;que es nombre local de origen ibérico.&lt;br /&gt;Ciscaría. En un rótulo del año 153 se lee Ciscariensem—ó sea&lt;br /&gt;Ciscariense m... (núm. 4273). En las monedas ibéricas que se creen&lt;br /&gt;de la lusitana Salacia está entre otros nombres el de Siscar 6 Siscra&lt;br /&gt;(Mon. ling. Iber. núm. 188, c), que es palabra de formación&lt;br /&gt;semejante.&lt;br /&gt;Cufia. Véase Barcufia.&lt;br /&gt;Curucuntum? Sello con sólo la palabra Curucuntin(ense) (nú-&lt;br /&gt;mero 2793), encontrado también en Nápoles ( Corpus, vol. X, nú-&lt;br /&gt;meros 8051,10). El nombre está formado como Saguntum; Coro-&lt;br /&gt;cotta es un nombre personal ibérico.&lt;br /&gt;Dad? En el lugar de dos rótulo s del año 154, el uno con el&lt;br /&gt;nombre de Corduba, en donde aguardamos la indicación del&lt;br /&gt;contenido de la ánfora, se gún su procedencia, se lee Dad; tal vez&lt;br /&gt;Dacitanum. En otro, del año 148, en lugar análogo parece estar&lt;br /&gt;Dac, ó sea Sac. Véase más adelante Sac.&lt;br /&gt;Detaumda. En un rótulo del año 149 se lee Delaumdese, ó De-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 37&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;500 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;taumdesem (núm. 4002), en otro mu tilado del mismo año, Deta...&lt;br /&gt;El Detumo de las monedas (Mon. ling. Iber. núm. 127; en algunas&lt;br /&gt;hay Detau y Detum), Detumo ó Detummo de Plinio (Hist. nat. III,&lt;br /&gt;§ 10), y la Detunda de los Turdulos en el catálogo de Ptolemeo (II,&lt;br /&gt;4,9), se refieren, sin duda, á una misma población de la Bética,&lt;br /&gt;cuya situación se ignora. El rótu lo parece que conserva la forma&lt;br /&gt;del nombre más antigua y completa, Detaumda, con el diptongo.&lt;br /&gt;Un rótulo del año 153, muy difícil de leer (núm. 4291), contiene un&lt;br /&gt;nombre local algo semejante, pero incierto.&lt;br /&gt;Discora. Dos rótulos del año 149 con Discorese Charitidis (nú-&lt;br /&gt;meros 3823 y 3824). Discora ó Discorum habrá sido el nombre de&lt;br /&gt;la localidad, de donde tomó su nombre el género, vino ó aceite.&lt;br /&gt;Doppianum? ¿ó tal vez Edoppianum? En una porción de sellos&lt;br /&gt;se lee FIGEDOPP — siguen nombr es de particulares — ó&lt;br /&gt;FIGFDOPP (núm. 2604); de donde el Sr. Dressel cree que resultan&lt;br /&gt;fig(linae) f(undi) Doppiani. Pero una serie más numerosa de sellos&lt;br /&gt;semejantes tiene FIGED | PP (núm. 2604, c y d), y otros FIGEDO&lt;br /&gt;(núm. 2605). Tal vez puede achacarse á figlinas e do(mo) P... P.—&lt;br /&gt;Pompeii Pompeiani, ó nombres semejantes; de suerte que nada de&lt;br /&gt;cierto puede fijarse sobre esta indicación de procedencia.&lt;br /&gt;Gari... Rótulo del año 149 (núm. 4191); raíz ibérica como en&lt;br /&gt;los apellidos Garos y Garonicus.&lt;br /&gt;Grumum? En sellos de los tres Augustos, Valeriano, Galieno y&lt;br /&gt;Salonino, de dos Aurelios, Heracl a padre é hijo, y de los colonos&lt;br /&gt;Sículo y Asiático, se nombran F(iglinae) Grumese(s), Fig(linae)&lt;br /&gt;Grum(enses) ó Crum(enses) (núm. 2569-2573). Groma ó gruma es&lt;br /&gt;el nombre latinizado del instrume nto de los agrimensores, del&lt;br /&gt;griego µ ; pero no lo creo probabl e que las figlinas en&lt;br /&gt;cuestión tengan su nombre de tal instrumento, sino que Grumum ó&lt;br /&gt;Gruma es un nombre local de origen indígena.&lt;br /&gt;Iresa? Rótulo del año 154 con Iresanum ó, como nota el señor&lt;br /&gt;Dressel, tal vez Ircianum (núm. 4311). Cuál de las dos formas sea&lt;br /&gt;la verdadera, lo decidirán nuevos hallazgos; ambas pueden ser de&lt;br /&gt;origen ibérico.&lt;br /&gt;Lacea. Rótulos del año 149 con Lacca (números 3717, 3718 y&lt;br /&gt;3731); Lace del mismo año (números 3927, 3977, 3978, 3981, 4030,&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 38&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 501&lt;br /&gt;4175, y 4221); Lacci del año 154 (ntím. 4025), y Lac, sin fecha&lt;br /&gt;(núm. 3789), prueban la existencia de una localidad de este nom-&lt;br /&gt;bre, cuyo origen ibéric o demuestra la palabra lacas ó lacam en&lt;br /&gt;monedas de Segontia (Mon. ling. Iber., núm. 95), y otros nombres,&lt;br /&gt;no pocos, de la misma raíz. La Lacea de los rótulos habrá de&lt;br /&gt;buscarse en la Bética.&lt;br /&gt;Lause... Rótulo del año 149 (núm. 4195).&lt;br /&gt;Lespet. Rótulo sin fecha con Lespetanum (núm. 4480); nombre&lt;br /&gt;formado como Callet, Ceret, Osset (Mon. ling. Iber., pág. CIII).&lt;br /&gt;Lutia? Rótulo del año 154 con Lutianum (núm. 4297), de lec-&lt;br /&gt;ción bastante clara. Hubo una Lutia cerca de Numantia, á la cual se&lt;br /&gt;atribuyeron monedas ibér icas con la leyenda lutaqs (Mon. ling.&lt;br /&gt;Iber., núm. 82); pero ésta, por cierto, era diversa de la localidad&lt;br /&gt;nombrada en el rótulo.&lt;br /&gt;Mogo? Rótulo del año 149 con Mogontanum ó, como advierte&lt;br /&gt;el Sr. Dressel, Rogontanum (núm. 4257). Prefiero, según el fac-&lt;br /&gt;símile, la primera lección. Como de las fenicias Iamo y Mago se&lt;br /&gt;formaron los adjetivos Iamontanus y Magontanus, así de Mogo&lt;br /&gt;Mogontanus.&lt;br /&gt;Netelinum? Véase arriba Belluca.&lt;br /&gt;Sac... Sellos con SAC nada más (núm. 2638) y SAC • XIIII,&lt;br /&gt;cifra de sentido desconocido (núm. 3139), pueden indicar una&lt;br /&gt;localidad de un nombre como Saca, muy fácil de origen ibérico.&lt;br /&gt;Pero hay que notar que en otros se llos de ánforas parvas se lee L •&lt;br /&gt;S • A • CV y L SACV (núm. 3140 a 1) y hasta SAHCV. Son&lt;br /&gt;diferentes de las con SAG; queda, pues, al menos, la posibilidad de&lt;br /&gt;un nombre geográfico Saca ó tal vez Saci.&lt;br /&gt;Sancaia? Sello con M • M • SANCAI (núm. 3012), tal vez Mu-&lt;br /&gt;natii Magni — ú otros nombres — Sancaiense. Queda incierto si es&lt;br /&gt;nombre local.&lt;br /&gt;Santugia? Sello con FIGSANTVG (núm. 3165), fig(linae) San-&lt;br /&gt;tug(ianae) ó Santug(ienses), de un nombre local que recuerda á&lt;br /&gt;Tugia.&lt;br /&gt;Scapi ? Rótulo de Hispalis del año 154 con Scapitanum (nú-&lt;br /&gt;mero 4318), de una localidad cuyo nombre creo ibérico, no deri-&lt;br /&gt;vado del latino scapus, bastón.&lt;br /&gt;Scorobra. Sello con Scorobres(e) (núm. 3170). esto es, Scoro-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 39&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;502 BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.&lt;br /&gt;forense, de una loca lidad del nombre de Scorobra ó Scorobrum,&lt;br /&gt;desconocida. Se ha encontrado ta mbién en Francia (Corpus, vol.&lt;br /&gt;XII, núm. 5683,273).&lt;br /&gt;Stagsia? Rótulo del año 149 con Stagsiese (núm. 3797). Staxia&lt;br /&gt;ó Staxium, escritos con gs en lugar de x.&lt;br /&gt;Supessia. Rótulo de Astigis del año 154 con Caes(aris) n(ostri)&lt;br /&gt;Supessianum (núm. 3773). Nombre de un fundo imperial cerca de&lt;br /&gt;Écija. Otros fundos del César, c uyos nombres no se pueden leer,&lt;br /&gt;ocurren en rótulos Cordubenses de los años 153 y 179 (números&lt;br /&gt;4272 y 4377).&lt;br /&gt;S..uabra. Rótulo del año 148 con S..uabrese (núm. 3988); nom-&lt;br /&gt;bre incompleto, tal vez Savabra.&lt;br /&gt;Trecesisa. Rótulo hispalense del año 154 con Trecesisese (nú-&lt;br /&gt;mero 4323). El Trece... parece latino, pero la terminación es ibé-&lt;br /&gt;rica. Su colocación, cerca de Sevilla, desconocida.&lt;br /&gt;Turnila. Rótulo Cordubense s¿n fecha, con Turnilense (número&lt;br /&gt;4457).&lt;br /&gt;Turritanum. Véase en el catálogo de nombres de origen latino.&lt;br /&gt;..assese ó ..nsese en un rótulo incompleto (núm. 4481), resto de&lt;br /&gt;un nombre local que no se puede suplir.&lt;br /&gt;Ugle. Sello con esta palabra sola (núm. 3234), que si no es&lt;br /&gt;abreviatura de nombres, como, por ejemplo, V(alerii) Gle(tici),&lt;br /&gt;puede indicar una localidad, cuyo nombre recuerda el del actual&lt;br /&gt;Uclés.&lt;br /&gt;Este es el catálogo de unos 44 nombres de localidades de ori-&lt;br /&gt;gen ibérico que resultan de los sellos y rótulos en las ánforas&lt;br /&gt;españolas del Monte Testáceo. Con los de origen latino, en casi&lt;br /&gt;igual número (,), forman la ad ición considerable de casi 80&lt;br /&gt;nuevos á los nombres geográficos de la Península hasta ahora&lt;br /&gt;conocidos. A los investigadores lo cales y á los conocedores de su&lt;br /&gt;país cumple la tarea de fijar, en cuanto sea posible, su colocación,&lt;br /&gt;valiéndose de la tradición conservada en datos é instrumentos de la&lt;br /&gt;Edad Media y Moderna y en la memoria del pueblo, que no raras&lt;br /&gt;veces abre camino para juntar el presente con el pasado.&lt;br /&gt;Como las ánforas con vino y aceite, así de España también se&lt;br /&gt;importaron los lingotes de plomo producidos en las minas ibéri-&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 40&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GEOGRAFÍA ANTIGUA DE ESPAÑA 503&lt;br /&gt;cas, sobre todo en las de cerca de Cartagena (véase Corpus, vo-&lt;br /&gt;lumen II, núm. 6247, 1-6). Tres de es ta clase se han encontrado en&lt;br /&gt;el álveo del Tíber, y tienen las inscripciones siguientes:&lt;br /&gt;1. Corpus, vol. XV, núm. 7916.&lt;br /&gt;Societ(atis) argent(ariarum) fod(inarum) mont(is) Ilucr(ensis),&lt;br /&gt;galena.&lt;br /&gt;2. Núm. 7917.&lt;br /&gt;P(ublii) Cornel(ii) L(ucii) f(ilii) Aim( ilia) Pollion(is) For-&lt;br /&gt;man(um), galena.&lt;br /&gt;3. Núm. 7918.&lt;br /&gt;T(iti) Popilli N(umerii) f(ilii), galen(a).&lt;br /&gt;No sabemos si el monte Ilucrense, nunca nombrado antes, haya&lt;br /&gt;de buscarse cerca de la bética Il urco. El plomo dice ILVCR, no&lt;br /&gt;ILVRC; era, pues, con toda probab ilidad, diverso de ella, y estaba&lt;br /&gt;tal vez en las cercanías de Cartagena. No menos desconocido es el&lt;br /&gt;Formanum ó las fodinae Formanae. Galena se llamaba, como dice&lt;br /&gt;Punió hablando de las minas de plata cerca de Cartagena, la vena&lt;br /&gt;plumbi, de la cual se ganó la plata por cocedura ( Hist. nat.,&lt;br /&gt;XXXIII, § 95, y XXXIV, § 159, 173).&lt;br /&gt;No puedo concluir esta enumer ación de nuevos nombres geo-&lt;br /&gt;gráficos españoles sin permitirme una observación, tal vez atrevida&lt;br /&gt;por parte de un extranjero. Un país como la Bética, conocida por su&lt;br /&gt;fertilidad enorme — Plinio dice: Baetica cunctas provinciarum&lt;br /&gt;diviti cultu et quodam fertili ac peculiari nitore praecedit (Hist.&lt;br /&gt;nat. III, § 7)—, que durante cerca de tr es siglos suministró á la&lt;br /&gt;capital del mundo antiguo inagotable s abastos de vino, aceite y&lt;br /&gt;otros géneros, ¿no es de suponer que en el porvenir ganará de&lt;br /&gt;nuevo una prosperidad semejante? El cielo y la tierra son los&lt;br /&gt;mismos; esperamos que lo mismo que entonces, la industria del&lt;br /&gt;hombre sabrá aprovecharlos en adelante.&lt;br /&gt;Berlín, Marzo de 1899.&lt;br /&gt;EMILIO HÜBNER&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-2952517238846816118?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/2952517238846816118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=2952517238846816118' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/2952517238846816118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/2952517238846816118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/page-no-1-nuevas-fuentes-para-la.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-5788329223906849392</id><published>2007-04-22T08:24:00.001-07:00</published><updated>2007-04-22T08:24:56.715-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Page No 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ciudades de Arévacos y Pelendones en el Alto Imperio; su integración jurídica&lt;br /&gt;Urbano Espinosa&lt;br /&gt; Antigua: Historia y Arqueología de las civilizaciones [Web]&lt;br /&gt;Página mantenida por el Taller Digital de la Universidad de Alicante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 307&lt;br /&gt;[Publicado previamente en I Symposium de Arqueología Soriana , Soria&lt;br /&gt;1984, pp. 305-324. Editado aquí en formato digital por cortesía del autor].&lt;br /&gt;Las ciudades de Arévacos y Pelendones en el Alto Imperio; su integración jurídica&lt;br /&gt;Urbano Espinosa&lt;br /&gt;El Imperio Romano quizá pueda ser valorado como el edificio polí- tico más estable y sólido de la historia; ello es tanto más sorprendente cuanto que se cimentaba sobre un variopinto mosaico de pueblos y culturas muy diferentes entre sí. Varios mecanismos contribuían eficazmente a generar elementos de cohesión frente a particularismos y potenciales tendencias centrífugas; uno de ellos, y no el menos importante, era la inserción de los individuos y de las comunidades en una gradación jerárquica del derecho. La evolución sufrida por Arévacos y Pelendones es buen ejemplo para iluminar esta realidad de la antigüedad romana; trágicamente famosos por su resistencia primera a Roma&lt;br /&gt;1, quedaron sometidos al status inferior de peregrinos; jurídicamente hablando eran pueblos extranjeros&lt;br /&gt;sometidos al derecho de conquista y carentes de todo ius en relación con el vencedor. Las amplias clientelas obtenidas por Pompeyo en Hispania tras las guerras sertorianas se debían cimentar en ciertos privilegios otorgados a populi y civitates indígenas&lt;br /&gt;2, pero ni esto ni la inmigración de elementos romanos o itálicos fue suficiente para que los viejos oppida de la región abandonaran su condición jurídica originaria. Con César y Augusto el proceso de integración jurídica de los Hispani dio un salto de gigante que, sin embargo, no afectó a las ciudades de Arévacos y Pelendones; en época augustea todas ellas&lt;br /&gt;continuaban sin privilegio alguno, incluida Clunia la futura capital del conventus, cuando en su zona periférica se había diseñado ya &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 308&lt;br /&gt;un nuevo mapa jurídico con el surgimiento de colonias (Celsa, Caesaraugusta) y de municipios romanos (Bilbilis, Calagurris, Turiaso) o latinos (Graccurris, Cascantum, etc.)3. En las listas de ciudades y pueblos de Plinio, cuyas fuentes parecen remontarse a época augustea, tendríamos&lt;br /&gt;reflejado este panorama4. Pero la acción política en Hispania del primero de los emperadores fue decisiva, porque establecía las premisas necesarias para la ulterior integración; en ésta había encontrado Augusto la clave para la estabilidad del estado, aunque ello significara aceptar también la constante transformación interna del mismo; la puesta en práctica de ese principio político, heredado de César, generaba una dinámica tal que sólo podía conducir en el tiempo a la plena elevación jurídica de los provinciales hasta las cotas superiores del derecho. Por lo que respecta a la zona en consideración, este resultado final lo tendríamos formulado en Ptolomeo a mediados del siglo II d.C.; las ciudades que en Plinio eran peregrinas, parece que en Ptolomeo han recibido ya el estatuto municipal&lt;br /&gt;5; ambos autores ofrecen el cuadro siguiente 6:&lt;br /&gt;Plinio Ptolomeo&lt;br /&gt;Pelendones (IV populi) ¿ Visontium Pelendones&lt;br /&gt; id. ¿ Augustobriga Id.&lt;br /&gt; Id. ¿ Savia Id.&lt;br /&gt; Id. Numantini Numantia Arévacos&lt;br /&gt;Arévacos (VI populi) Uxama Uxama Argaela Id.&lt;br /&gt; Id. Segovia Segovia Id.&lt;br /&gt; Id. Nova Augusta Nova Augusta Id.&lt;br /&gt; Id. Termes Termes Id.&lt;br /&gt; Id. Clunia Clunia Colonia Id.&lt;br /&gt; Id. Secontia Segontia Lanca Id.&lt;br /&gt; Confluenta Id.&lt;br /&gt; Veluca Id.&lt;br /&gt; Tucris Id.&lt;br /&gt;Los múltiples interrogantes y desajustes entre ambas listas no impiden que en conjunto puedan ser valoradas como los dos extremos&lt;br /&gt;de la evolución jurídica de los pueblos citados; conjuntando estos testimonios con los procedentes de la epigrafía, podemos re- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 309&lt;br /&gt;construir las etapas básicas seguidas por ellos desde la carencia hasta la plena posesión de ius en el seno del estado romano.&lt;br /&gt;Las ciudades y su progresión jurídica&lt;br /&gt;1. Clunia&lt;br /&gt;Conocemos bien las etapas básicas de su avance jurídico&lt;br /&gt;7. Peregrina en época de Augusto, fue privilegiada por Tiberio desde inicios de su reinado con el rango de municipium; ello está documentado en las monedas que acuña la ciudad bajo ese monarca, donde aparecen IIIIviri y aediles como magistrados municipales&lt;br /&gt;8. Los ciudadanos de Clunia estaban inscritos en la tribu Galeria, lo cual armoniza bien con la&lt;br /&gt;municipalización en época de Tiberio, quien inscribía en esa tribu a los nuevos cives de Hispania siguiendo la costumbre de Augusto 9. En esta situación continuó la ciudad hasta Galba, quien le privilegió con el rango&lt;br /&gt;de Colonia y le otorgó el sobrenombre de Sulpicia 10. Clunia destaca en toda la región por ser quizá el primer núcleo privilegiado y por alcanzar el&lt;br /&gt;máximo nivel en el avance jurídico, hecho que hay que relacionar con su condición de capital del conventus de su nombre 11.&lt;br /&gt;2. Termes12&lt;br /&gt;Queda probada su condición de municipium en una tessera hospitalis de Peralejo de los Escuderos (Soria). El senatus populusque Termestinus otorga a los Dercinoasedenses, vicani de los Clunienses, el mismo trato y derecho ( eodem iure ) que poseen los mismos cives Termestini; el documento está firmado por los IIIIviri del municipio y no puede ser datado con exactitud&lt;br /&gt;13.&lt;br /&gt;H. Galsterer cree que la municipalización fue posterior al 25 después de Cristo14 , porque el termestino que asesinó ese año al&lt;br /&gt;iuridicus L. Calpurnius Piso gritaba bajo tortura en sermone patrio15 , lo que negaría la posesión de estatuto privilegiado por la ciudad en virtud de su insuficiente romanización; nos parece en exceso rígido el significado post quem del incidente, teniendo en cuenta &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 310&lt;br /&gt;que el autor del asesinato es un agrestis y no un incola de la ciudad. Parece que los termestinos estaban inscritos en la tribu Galeria. En Carrascosa de Arriba aparece un [L(ucius) Po]mpeius [Plac]idus Gal(eria tribu) [Agili]o , y en Montejo de Tiermes un ... [Pom]peius ... Ga[l(eria tribu)] ... umus&lt;br /&gt;16; no se nos especifica la origo termestina de estas personas, pero puede presuponerse así por la proximidad de los&lt;br /&gt;epígrafes y porque los Pompei parecen constituir una prominente familia de Termes 17. El dato de la tribu nos lleva a situar la municipalización a lo largo del reinado de Tiberio, o como más tarde durante el de Calígula.&lt;br /&gt;3. Uxama Argaela 18&lt;br /&gt;Carecemos de menciones explícitas sobre su condición de municipium o sobre sus magistrados. Sólo es posible obtener alguna clarificación por vía indirecta. Son numerosos los uxamenses constatados en la epigrafía 19, por algunos de los cuales vemos que estaban inscritos en la tribu Galeria. Por ejemplo: C(aius) Pompeius Gal(eria tribu) Caturonis f(ilius) Motugenus Uxamensis 20. Podemos concluir afirmando que la elevación jurídica de los individuos y de la ciudad corrió la misma suerte&lt;br /&gt;que la señalada para Termes.&lt;br /&gt;4. Numantia&lt;br /&gt;En Numancia se constata una dedicatoria a Iovi O(ptimo) M(aximo) (d(ecreto) D(ecurionum)&lt;br /&gt;21. La exclusiva mención a los decuriones no prueba por sí sola la existencia de un municipium 22, pero en relación con una dedicatoria a Júpiter, podría estar revelando un acto público de los magistrados municipales hacia la divinidad que preside el panteón oficial de la ciudad. A pocos kilómetros al Norte de Numancia, en Chavaler, aparece un L(ucius) Valerius Nasonis f(ilius) Qui(ina tribu) Nepos en una inscripción fechada en el siglo I d.C.&lt;br /&gt;23; tanto si el epígrafe procede de Numancia 24, como del mismo Chavaler (sin duda en su territorium), po- demos suponer que L. Valerius era un numantino inscrito en la tribu&lt;br /&gt;Quirina. En Hispania existe algún precedente de que Claudio inscribió en esa tribu a los nuevos cives 25, pero de forma habitual y generalizada recurrieron a ella los Flavios 26. Creemos que bajo estos últimos mo- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 311&lt;br /&gt;narcas Numancia pudo abandonar su condición de ciudad peregrina y ser elevada al rango de municipium27.&lt;br /&gt;5. Augustobriga&lt;br /&gt;La ciudad que tantas veces se menciona en los miliarios sorianos de la calzada Caesaraugusta-Asturica Augusta&lt;br /&gt;28 se localiza habitualmente hacia Muro de Ágreda 29. No es seguro que deba identificarse con la Nova Augusta de Ptolomeo 30. Su condición de municipio romano está atestiguada por la epigrafía; el IIvir C. Valerius Avitus es mencionado como traslatus a Divo Pio ex munic. August. in col. Tarrac . 31. Cayo Valerio vivió durante los reinados de Antonio Pío y Marco Aurelio y su&lt;br /&gt;dedicatoria sólo posee valor ante quem para datar la municipalización de Augustobriga. Desconocemos la tribu de los augustobrigenses. A título de&lt;br /&gt;simple conjetura puede sugerirse que la elevación a municipium tuvo lugar bajo los Flavios, en virtud del ambiente general histórico que vive la&lt;br /&gt;zona bajo esa dinastía.&lt;br /&gt;6. Visontium&lt;br /&gt;Conocida por Ptolomeo como ciudad pelendona, se ha identificado con la actual Vinuesa&lt;br /&gt;32. El único testimonio de su municipalización es el epígrafe de L(ucius) Lucret(ius) Densus que se titula IIvir y que realizó o reparó la vía que pasa junto a Vinuesa 33. Desconocemos la tribu en la que estuvieran inscritos los de Visontium; la cita de Ptolomeo armonizaría con el epígrafe citado, autorizándonos a aceptar que para la primera mitad del siglo II d.C. Visontium era ya un municipium.&lt;br /&gt;7. Langa de Duero&lt;br /&gt;Poseemos el final de un epígrafe monumental: D(ecreto) D(ecurionum)&lt;br /&gt;34. Se ha querido identificar el yacimiento al sur de la actual Langa con la Segontia Lanca de Ptolomeo, pero no se puede aceptar sin reparos tal identificación 35. El epígrafe citado prueba &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 312&lt;br /&gt;poco o nada por sí mismo sobre la existencia aquí de un municipium; en el mejor de los casos podría indicar que bajo la actual Langa existiera un núcleo urbano que, aunque peregrino, poseía instituciones según el modelo romano; pero queda a la arqueología la tarea de confirmar o negar tal hipótesis.&lt;br /&gt;8. Lara de los Infantes&lt;br /&gt;En esta localidad existió un municipium de nombre desconocido, tal y como ha probado recientemente el profesor G. Alföldy&lt;br /&gt;36. En la epigrafía local existen varias referencias a IIviri y se comprueba que la tribu Quirina es la de los ciudadanos del municipio; de ahí que su municipalización, siguiendo la cronología atribuida a tal tribu, se date con seguridad en época flavia.&lt;br /&gt;9. Alcubilla de Avellaneda&lt;br /&gt;En el epígrafe dedicado a G(aio) Publio Q(uirina tribu) Mercuriali se especifica su condición de IIvir&lt;br /&gt;37; G. Alföldy se ha interrogado sobre el posible municipium del cual pudo haber sido magistrado el personaje citado y descarta a Clunia porque allí existen IIIIviri y además porque los Clunienses están inscritos en la Galeria. En todo caso, se trataría de un municipium flavio cualquiera de los del entorno; para identificar su nombre habría que pensar en algunas de las ciudades de Ptolomeo aún no&lt;br /&gt;identificadas, sin renunciar tampoco a que algunas de esas se localizara en el mismo Alcubilla.&lt;br /&gt;10. San Esteban de Gormaz&lt;br /&gt;Recientemente se ha puesto de relieve el interés y la personalidad propia del núcleo romano existente bajo la población actual&lt;br /&gt;38. Varios epígrafes hacen referencia a las instituciones colectivas, sin que, no obstante, prueben fehacientemente la condición de municipium. Mencionamos en primer lugar la dedicatoria a M(arco) Aemilio Lepido patrono d(ecreto) D(ecurionum)&lt;br /&gt;39, gobernador de la Citerior entre el 10/12 y el 14 d.C. 40. La colectividad entera entró &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 8&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 313&lt;br /&gt;en su clientela, probablemente a consecuencia de algún hecho beneficioso realizado por el personaje durante su mandato provincial. El patronazgo de M. Emilio Lépido, posterior al 14 d.C., pudo darse siendo aún peregrina la ciudad 41, pese a que la dedicación honoraria que recibe sea decidida por el órgano de gobierno de la misma (d.D.) y pese a que esto&lt;br /&gt;nos recuerde insistentemente las disposiciones de las leges municipales para elegir patrono y relacionarse con él, como vemos en la lex Ursonensis&lt;br /&gt;42. Otro documento de interés es la dedicatoria a C(aio) Calvisio Aionis f(ilio) Gal(eria tribu) Sabino por los decuriones a sus propias costas en razón ob pluruma in rem publicam merita 43; el mismo personaje recibe otra dedicatoria en Clunia, de donde parece ser originario, y donde fue flamen Romae et Divi Augusti 44. Se ha datado este último en época de Tiberio, porque ese monarca instauró el citado culto en Clunia 45, pero no hay que olvidar que el flaminado pudo mantenerse con la misma titulatura al menos durante la dinastía Julio-Claudia; por ello, C. Calvisio pudo haber ostentado su cargo después de Tiberio; lo único cierto es que el epígrafe de San Esteban, al no hacer constar los cargos del personaje, precede en el tiempo al de Clunia&lt;br /&gt;46. En esta inseguridad cronológica surgen las menciones a los Decuriones y a la res publica; la primera no niega por sí misma la condición peregrina de la ciudad, pero la segunda parece hablar algo más a favor de su municipalización 47; pero si aceptamos que ésta se presupone en la expresión res publica y que C. Calvisio bien pudo vivir después de Tiberio a lo largo del siglo I d.C., podríamos pensar en un municipium flavio en San Esteban de Gormaz. De ser así, la tribu de los habitantes tenía que ser la Quirina, la cual se reflejaría en la dedicatoria a [L(ucio)] Terentio P[ate]rno Eburanco Titi f(ilio) Quirina y en otro más de lectura dudosa: L(ucio) [Fl]av[io Qui]r(ina) Olausto&lt;br /&gt;48. En todo caso, la incertidumbre domina nuestro conocimiento sobre esta localidad, de la que por no conocer nada seguro, ni siquiera sabemos su antiguo nombre 49.&lt;br /&gt;11. Otras consideraciones&lt;br /&gt;Con las ciudades precedentes seguramente no se agota el número de las privilegiadas entre los Arévacos y Pelendones durante el Alto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 9&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 314&lt;br /&gt;Imperio, pero también es cierto que nada más puede añadirse hoy por hoy a lo ya comentado, debido a lo fragmentario de nuestras fuentes documentales. Quedarían por considerar las siguientes ciudades de las que habla Ptolomeo: Savia entre los Pelendones, Confluenta, Veluca y Tucris entre los Arévacos&lt;br /&gt;50. Es probable que alguna de ellas pudiera dar nombre a los municipios testimoniados en Lara de los Infantes, en&lt;br /&gt;Alcubilla de Avellaneda y en San Esteban de Gormaz. A todo ello han de añadirse otros problemas: no es seguro que la Segovia de Plinio y de Ptolomeo sea la Segovia del acueducto&lt;br /&gt;51; tampoco es segura la identidad Nova Augusta/Augustobriga; tampoco la reducción de Segontia Lanca a&lt;br /&gt;Langa de Duero, ni hay que excluir que la Segontia de Plinio sea la Segontia Lanca de Ptolomeo, en cuyo caso no podría identificarse con la actual Sigüenza&lt;br /&gt;52.&lt;br /&gt;Las instituciones del mu n i c i p i u m&lt;br /&gt;No son muchos los datos sobre la vida institucional de los municipia estudiados; es de suponer que reflejaran las formas organizativas dominantes en el occidente romano y en Hispania&lt;br /&gt;53. No existe testimonio explícito de lex municipalis alguna, y que todo municipio debía poseer desde su misma constitución como tal; a través de&lt;br /&gt;ella se regulaba toda la vida pública de la comunidad 54. Algunas magistraturas aparecen reflejadas en la epigrafía; la magistratura superior&lt;br /&gt;está representada por IIviri en los casos de Alcubilla de Avellaneda y de Visontium, y por IIIIviri en Clunia y Termes; en Clunia constatamos también la existencia de aediles, pero no hay referencia alguna en todo el territorio a los quaestores que, junto a los anteriores cargos, se elegían también anualmente en los municipios. El ordo decurionalis, colectivo de especial autoridad y relieve en el gobierno municipal&lt;br /&gt;55, se nos documenta en la tessera hospitalis de los termestinos hacia los decinoasedenses: senatus populusque Termestinus; el populus es el censo ciudadano organizado en curias, que elegía anualmente a los magistrados y sancionaba con su presencia los actos públicos, dando relieve a la institucionalización de la ciudad&lt;br /&gt;56. De la actividad legisladora de los decuriones tenemos constancia en Numancia en un d(ecreto) D(ecurionum); esta misma referencia en los casos de Langa y de San Esteban de Gormaz, si no &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 315&lt;br /&gt;prueban la existencia de un municipium57, al menos sí la toma de decisiones por un órgano supremo de gobierno que ha adoptado las formas romanas.&lt;br /&gt;Etapas en la municipalización del territorio arévaco y pelendón&lt;br /&gt;Los datos anteriores nos autorizan a pensar que hemos de hacer arrancar el avance jurídico de esta zona desde finales del reinado de Augusto o más bien desde Tiberio. Muy probablemente la primera aparición de un municipium en territorio arévaco y pelendón se produce bajo Tiberio en el viejo oppidum de Clunia. Era el punto de arranque de un proceso cuya complexión habrá de tardar varios decenios; la municipalización de Uxama y Termes debe ser poco posterior a la de Clunia, si es que no contemporánea; debió darse durante el mismo reinado de Tiberio, o como más tarde durante el de Calígula. Llama la atención el significado que tuvo el reinado de Tiberio para esta región hispana; su política rebasó los límites de la de su predecesor, lo cual contradice la general opinión de que tras Augusto se produjo la casi total paralización de la promoción de los hispanos&lt;br /&gt;58. Tiberio introdujo nuevos empujes a la dinámica social y económica de la región;&lt;br /&gt;al privilegiar a Clunia la autorizó también a emitir moneda 59 y organizó en la ciudad el culto oficial con su correspondiente flaminado Romae et Divi Augusti 60; también está documentada su gran actividad constructora de calzadas en la zona 61. Todo ello parece hablarnos de una situación generalizada de auge económico y de prosperidad propiciada desde la&lt;br /&gt;política imperial. Es obvio que la transformación económica del territorio y su integración en la órbita de intereses más directos de la central imperial exigía algunos reajustes en la situación social y jurídica tradicional; la armonización se lograba con la extensión de la ciudadanía y de la municipalización a algunos oppida más relevantes; la concesión de privilegio a Clunia, Termes y Uxama convenía a esa voluntad integradora&lt;br /&gt;del monarca. Pero la municipalización traía a las ciudades privilegiadas importantes consecuencias añadidas; a más de generar una capa social diferenciada por su vinculación al gobierno de la ciudad, obligaba &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 11&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 316&lt;br /&gt;a que esta última se dotara de los soportes materiales de la vida institucional; es así como comienza una decidida transformación del urbanismo en los viejos oppida, porque van surgiendo por entonces curias, templos, foros y otras dependencias públicas. Eran elementos&lt;br /&gt;foráneos introducidos en el viejo urbanismo que, sin que fuera totalmente anulado, anunciaban las primeras líneas de un futuro cada vez más romanizado. Tras Tiberio hemos de pensar que continuó extendiéndose el derecho de ciudadanía otorgada viritim a los hombres de la región. Un paso importante fue la concesión por Claudio de la ciudadanía romana a&lt;br /&gt;todos los veteranos de los auxilia tras su licenciamiento&lt;br /&gt;62; durante el periodo de los dos últimos Julio-Claudios no registramos ningún avance&lt;br /&gt;de la municipalización. La época del gobierno de Galba en la Citerior 63 y, sobre todo, sus movimientos para hacerse con el trono imperial debieron traer nuevos privilegios para la zona. Galba aparece muy vinculado a Clunia; no hay que olvidar que fue en el templo de Júpiter de esta ciudad donde un sacerdote, que exhumó un antiquísimo oráculo, le anunció su ascenso al trono&lt;br /&gt;64. Estas regiones hispanas debieron ser las que con mayor ardor apoyaron al pretendiente y de las que obtuvo los mejores recursos&lt;br /&gt;humanos y económicos en los primeros momentos de su empeño; pensemos en su puesta en armas de la nueva legio VII Galbiana 65, para cuyo reclutamiento hay que presuponer la extensión del derecho romano;&lt;br /&gt;un reconocimiento a los apoyos a su causa parece mostrarse en la concesión de status colonial a Clunia, a la que otorgó además el apelativo de Sulpicia&lt;br /&gt;66 y a la que honró en una acuñación imperial con la leyenda Hispania Clunia Sul. S.C. 67. Los acontecimientos del 68/69 habían arrastrado a los territorios aré- vacos y pelendones a una dinámica vertiginosa; el viejo Galba había acre- centado los apoyos a su causa otorgando privilegios a los hispanos y Ves- pasiano pronto atisbó las enormes posibilidades de tal política. Su conce- sión del ius Latium a toda Hispania&lt;br /&gt;68 llevaba consigo un impulso gigantes- co al proceso de municipalización. Se ha dicho que Vespasiano y sucesores&lt;br /&gt;completaron y cerraron ese proceso en Hispania 69; probablemente es una excesiva generalización, pero lo cierto es que el avance jurídico que ahora&lt;br /&gt;se produce, al tiempo que era un instrumento útil al servicio de la ambi- ciosa política flavia, comportaba también trascendentales consecuencias &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 12&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 317&lt;br /&gt;para la vida de los provinciales. El proyecto político flavio sobre Hispania es un proyecto de largo alcance, cuyos efectos calaron tan profundamente que muchos esquemas de la vida provincial anterior desaparecieron para siempre. Igual que otras regiones peninsulares, el territorio de Arévacos y Pelendones se ve sacudido por un gigantesco plan de integración jurídica de los individuos y de las comunidades; el derecho de ciudadanía se extiende por todos los rincones y el mapa jurídico del territorio se modifica radicalmente con la concesión de cartas de municipalidad a muchas ciudades indígenas hasta entonces peregrinas. Por ahora son elevados al rango de municipium los oppida de Lara de los Infantes, Visontium, Numantia, Augustobriga, probablemente también el de San Esteban de Gormaz y en general las otras ciudades citadas por Ptolomeo aún no identificadas: Confluenta, Tucris, Veluca, Segontia Lanca, Savia. Lo más probable es que el ius que reciben los municipios de territorio arévaco y pelendón, como en el resto de Hispania, sea el ius Latium, pues se ha asegurado que después de Augusto fue la latinidad lo que se extendió por occidente de forma generalizada&lt;br /&gt;70, salvo que el emperador concediera directa y graciosamente la plena ciudadanía&lt;br /&gt;romana. Tenemos en la región el caso de Clunia, que surge inicialmente bajo Tiberio como municipium latino 71. Con respecto a Vespasiano, parece que lo que otorga es el Latium minus y no el maius 72. La municipalización flavia tuvo, entre otras, una consecuencia trascendental, ya que la obtención de una magistratura otorgaba al&lt;br /&gt;interesado la condición de ciudadano romano; cierto que eran pocos los magistrados electos cada año (2 duunviros, 2 cuestores y 2 ediles)&lt;br /&gt;73, pero la elevación jurídica afectaba también a sus mujeres, hijos y descendientes 74. En las pequeñas ciudades como Numantia, Visontium, etc. esto encerraba enorme significado, porque en no muchos años&lt;br /&gt;terminaba por constituirse un núcleo amplio de personas en posesión de pleno derecho de ciudadanía; el horizonte máximo posible de expansión coincidía con el grupo social que tuviera el nivel necesario de censo para hacer frente a los munera y responsabilidades propias del gobierno municipal&lt;br /&gt;75. En todo caso, la municipalización de los flavios permitió que nuevas elites locales se integraran más estrechamente en el estado romano, lo que hizo surgir en ellas la conciencia de constituir un grupo privilegiado cuyo destino se identificaba con el de Roma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 13&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 318&lt;br /&gt;Conclusiones&lt;br /&gt;No podemos abordar aquí la cuestión de si procede o no utilizar para los siglos I y II d.C. los términos arévaco y pelendón para referirnos al área suroriental del convento cluniense; en esa época probablemente ha perdido ya la mayor parte de su significado originario, entre otras razones porque con la municipalización es la ciudad y su territorium, y no las viejas etnias o populi, lo que rige como nueva unidad completa y cerrada frente al estado y la administración; es una nueva&lt;br /&gt;vertebración del territorio en el Imperio. Los individuos ya no hallan sus referencias en el grupo social tradicional, sino en las instituciones de la ciudad. Sin embargo, es curioso que Ptolomeo a mediados del siglo II d.C. agrupe sistemáticamente sus listas de ciudades según los distintos populi tradicionales; si hemos seguido hasta aquí al geógrafo, ha sido con la única intención de dotar a nuestro estudio de una referencia más bien&lt;br /&gt;geográfico que etnográfica. Hemos visto que la documentación disponible, fragmentaria y desesperantemente escasa a veces, no ha impedido reconstruir globalmente las principales etapas recorridas por los primitivos territorios de Arévacos y Pelendones hasta su total integración jurídica; para que ésta sea plenamente inteligible hemos de considerar el marco más amplio de la romanización regional&lt;br /&gt;76, de la cual es un aspecto más, aunque quizá también el más prominente de todos. La capa social beneficiada por la municipalización, que no se identifica con la totalidad de la base demográfica del territorio, no pudo&lt;br /&gt;por menos que apoyar las novedades que aquella traía consigo; la vida&lt;br /&gt;urbana institucionalizada, la pertenencia al ordo decurionalis, le podía abrir las puertas al superior ordo equester. La municipalización no sólo era aceptada, sino también esperada y deseada, porque la previa participación en las instituciones administrativas y religiosas del municipium facilitaba la ulterior promoción personal. La municipalización llevada a cabo por Tiberio debió realizarse sobre una realidad cultural aún muy arraigada en el indigenismo local; fue un potente fermento introducido en la zona, que aceleró su metamorfosis cultural. Los Flavios parece que en lo fundamental cerraron el proceso iniciado por Tiberio en cuanto a la equiparación jurídica del territorio estudiado, tal y como ocurre en buena parte de Hispania sincrónicamente; pero su obra era la consecuencia natu- &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 14&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 319&lt;br /&gt;ral de la evolución sufrida por estas tierras a lo largo del siglo I d.C. A medida que avanzaban los decenios, la capa social de gentes económica y culturalmente integradas cada vez era más densa en estos pueblos; el latín se había generalizado, el urbanismo progresaba y el auge económico beneficiaba a todos. Pero frente a la transformación de la vida real de los individuos y de las comunidades, muchos oppida continuaban aún bajo el tradicional status de peregrinos. Su integración de facto en las corrientes universales del occidente latino estaba exigiendo perentoriamente ya en época flavia su integración de iure . En muchos casos, Vespasiano y sucesores no hicieron sino dar sanción legal a lo que ya existía en la&lt;br /&gt;realidad, bien que tal sanción fuera armonizada con los peculiares intereses de la dinastía. La integración final fue debida sobre todo al ritmo mismo que llevaban internamente los acontecimientos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 15&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 320&lt;br /&gt;1 Una visión global de la conquista romana de la Meseta, Historia de España. Historia Antigua II, Hispania romana (varios autores), cap. II-V, Madrid 1978; A. Schulten, Historia de Numancia, Barcelona 1945; H. Simon, Roms Kriege in Spanien 154-133 v. C., Frankfurt 1962, 204 págs.&lt;br /&gt;2 E. Badian, Foreign clientelae (264-70 BC), Oxford 1958, p. 252 ss. 3 F. Vittinghoff, Römische Kolonisation und Bürgerrechtspolitik unter Caesar und Augustus, Wiesbaden 1952; A. García y Bellido, Las colonias romanas en HispaniaŽ, AHDE 1959, p. 503 ss.; H. Galsterer, Untersuchungen zum röm. Städtewesen auf der Iberischen Halbinsel, Berlín 1971, p. 17 ss.; T.R.S. Broughton, Municipal Instituions in Roman SpainŽ, Cah. Hist. Mond. 9, 1965, p. 137 ss.&lt;br /&gt;4 R. Syme, Pline the ProcuratorŽ, Harv. Studies in Class. Philology 73, 1968, p. 215 ss.; trabajo clásico sobre el naturalista, D. Detlesfsen, Die Geographie der tarraconensischen Provinz bei Plinius (NH III.18-30, 76-79, IV.110-112)Ž, Philologus 32, 1873, pp. 600-668; J. M. Blázquez, Estado de la romanización de Hispania bajo César y AugustoŽ, Emerita 30, 1962, p. 71 ss.&lt;br /&gt;5 R. K. McElderry, Vespasian Reconstruction of SpainŽ, JRS 8, 1918, p. 53 ss.&lt;br /&gt;6 Plinio, NH III.26-27; Ptolomeo, II.6.53 y 55 (edic. C. Müller, pp. 171-174). 7 La ciudad ha sido objeto de atención por la investigación reciente, que ha exhumado una documentación abundante, P. De Palol, Clunia Sulpicia, ciudad romana, Burgos 1959.&lt;br /&gt;8 M.C. Trapote y R. M. Valls, Hallazgos monetarios en Clunia de 1958 a 1964Ž, Monogr. Clunienses I, Valladolid 1965, núm. 24 ss., p. 14 ss.; A. M. de Guadán, La moneda ibérica, Madrid 1980, p. 188 s.; referencia también a los IIIIviri en CIL II 2781; H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 35.&lt;br /&gt;9 La tribu de los Clunienses documentada en CIL II 5792: tessera hospitalis datada el 40 d.C. por la referencia consular; otras referencia en J. Vives, Inscripciones latinas de la España romana, Barcelona 1970, núms.. 3527, 5290, 5641, 6334. Sobre los emperadores que inscriben en la Galeria, W. Kubitschek, De Romanarum tribuum origine ac propagatione, Viena 1882, p. 188.&lt;br /&gt;10 El sobrenombre en H. Mattingly; E. A. Sydenham, RIC I, Augustus to Vitellius, Londres 1923, p. 215, núm. 151. Sobre el avance jurídico, H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 35; A. García Bellido, op. cit. 1959, p. 503 ss.; su condición de colonia también en Ptol. II.6.55 y CIL II 2780.&lt;br /&gt;11 Plinio, NH III 18 y 26-27; J. Vives, op. cit. 1970, núm. 562; E. Albertini, Les divisions administratives de lEspagne romaine, París 1923; C. García Merino, Población y poblamiento en Hispania romana. El conventus cluniensis, Valladolid 1975.&lt;br /&gt;12 J. L. Argente et alii, Tiermes I, Madrid 1980, y Tiermes II (prensa) 13 A. DOrs, Un nuevo dato para la historia de la llamada TermanciaŽ, Est. dedic. a Menéndez Pidal II, 1951, pp. 567-581, piensa que la escritura puede ser del siglo II d.C. (p. 575); id., Epigrafía jurídica de la España romana, Madrid 1953, pp. 375-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 16&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 321&lt;br /&gt;376; más recientemente, A. Jimeno, Epigrafía romana de la provincia de Soria, Soria 1980, núm. 133.&lt;br /&gt;14 H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 52, nota 15.&lt;br /&gt;15 Tácito, Ann. 4.45; sobre el iuridicus, G. Alföldy, Fasti Hispanienses, Wiesbaden 1969, p. 67.&lt;br /&gt;16 CIL II 5795; A. Jimeno, op. cit. 1980, núms.. 50 y 75, de quien tomamos el texto. 17 Aparecen otros dos Pompei entre los cuatro magistrados que firman la tessera con los Dercinoassedenses ( supra, nota 13): Lucio Pompeyo Vítulo y Tito Pompeyo Raro.&lt;br /&gt;18 C. García Merino, La ciudad romana de UxamaŽ, BSAA 36, 1970, pp. 383-440; núm. 37, 1971, pp. 85-119; la autora realiza recientemente excavaciones en el yacimiento. Respecto a Uxama Argaela y Segontia dice Plinio ( NH III 27): quae nomina crebro aliis in locis usurpantur. Efectivamente, Ptolomeo nos da cuenta de otra Uxama entre los Autrigones (Uxama Barca, II 6.52); sobre ella, M. L. Albertos, A propósito de la ciudad autrigona de Uxama BarcaŽ, EAA 9, Vitoria 1979, pp. 281-291. El sobrenombre Argaela de la ciudad arévaca, en Ptol. II 6.55; CIL II 2907,&lt;br /&gt;696.&lt;br /&gt;19 Es curiosa la fuerte emigración desde esta ciudad (C. García Merino, op.cit. 1970, p. 409 ss.).&lt;br /&gt;20 J. Vives, op. cit. 1970, núm. 769; A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 165. Es posible que en el epígrafe núm. 162 de A. Jimeno: Man. Octavio Titi f. Gal. Novato, tengamos un argaelense, pues el que le erige la inscripción sí lo es; no hay que&lt;br /&gt;excluir la común origo de ambos.&lt;br /&gt;21 Apareció en las excavaciones de la ciudad el siglo pasado; A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 11. Sobre la ciudad, es clásica la obra de A. Schulten, Numantia, IV vols, Munich 1905-1912.&lt;br /&gt;22 H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 37 ss. 23 CIL II, 5796; texto y fecha de A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 56, p. 77.&lt;br /&gt;24 A. Jimeno, op. cit. 1980, p. 78, quien recoge la bibliografía existente y piensa que la procedencia de Numancia es probable pero no segura.&lt;br /&gt;25 W. Kubischek, op. cit. 1882, p. 200&lt;br /&gt;26Ibidem anterior, p. 188&lt;br /&gt;27 Este hecho, sin aporte de pruebas, ya había sido sugerido por A. Schulten en RE XVII.1, col. 1265, s. v. NumantiaŽ.&lt;br /&gt;28 A. Jimeno, op. cit. 1980, núms. 139-140, 142-145. 147-149. 151-152. Sobre las calzadas en la zona, B. Taracena, Vías romanas del Alto DueroŽ, Anuario C. Fac. Arch. Bibl. y Arq. II, Madrid 1934, pp. 257-277.&lt;br /&gt;29 B. Taracena, Carta arqueológica de Soria, Soria 1941, p. 118. 30 Ptolomeo II 6.55 entre los Arévacos, pero Augustobriga en el mismo autor aparece entre los Pelendones (II 6.53). En Plinio la vemos citada como Nova Augusta entre los Arévacos ( NH III 27). La duplicidad supuesta de nombres en Ptolomeo se interpreta como originada porque utilizó doble fuente (C. Müller, Cl. Ptolmaei Geographia, París 1883, p. 171; A. Schulten, RE XVII.1, col. 1123, s. v. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 322&lt;br /&gt;Nova AugustaŽ, no acepta la identificación; A. García Bellido, La España del siglo I de nuestra era, Madrid 1978 (3), p. 241 la ve como probable.&lt;br /&gt;31 G. Alföldy, Die röm. Inschriften von Tarraco, Berlín 1975, núm. 352; conocido por otros epígrafes en Tarragona, ibidem, núms.. 353-4, 923; en este último se explicita su origo augustobrigense.&lt;br /&gt;32 Ptolomeo II 6.53; para su identificación, B. Taracena, op. cit. 1941, p. 179; A. Schulten, Numantia I, p. 128, la considera hipotética.&lt;br /&gt;33 A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 136, p. 164 s.&lt;br /&gt;34 A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 126, p. 147 s. 35 B. Taracena, op. cit. 1941, p. 89 s.; convincentes reparos en C. García Merino, Un olvidado núcleo de población hispanorromano: el yacimiento de San Esteban de GormazŽ, HA VII (1977) 1979, p. 224 ss.&lt;br /&gt;36 G. Alföldy, Epigraphica Hispanica II. Tribus und Beamte der röm. Stadt von Lara de los InfantesŽ, ZPE 41, 1981, pp. 244-252; para su nombre antiguo es posible que haya que contar con las ciudades de Ptolomeo pendientes aún de identificación.&lt;br /&gt;El profesor Alföldy corrige varias de las lecturas ofrecidas en principio por J. A. Abásolo: Epigrafía romana de la región de Lara de los Infantes, Burgos 1974.&lt;br /&gt;37 La lectura dada por A. Jimeno (núm. 39, p. 56 s.), ha sido corregida recientemente por G. Alföldy, Epigraphica Hispanica III. Ein Bürgermeister in einer Inschrift aus&lt;br /&gt;Alcubilla de Avellaneda bei Clunia in der Hispania CiteriorŽ, ZPE 44, 1981, pp. 113-118, lo que ha posibilitado reconocer al dedicado su condición de IIvir.&lt;br /&gt;38 C. García Merino, op. cit. 1979, pp. 165-230 39 C. García Merino, op. cit. 1979, p. 203 a.; A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 130. 40 G. Alföldy, op. cit. 1969, p. 12 s.&lt;br /&gt;41 N. Nicols, Tabulae patronatus; a Study of the Agreement between Patron and Client-CommunityŽ, ANRW II.13, 1980, p. 541.&lt;br /&gt;42Lex Urs. c. 97 y c. 130; A. DOrs, op. cit. 1953, p. 225 s, 270 s. 43 C. García Merino, op. cit. 1979, p. 193 ss.; A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 129.&lt;br /&gt;44 CIL II 2782; R. Etienne, Le culte imperial dans la Pén. Ibérique, París 1958, p. 206.&lt;br /&gt;45 R. Etienne, op. cit. 1958, p. 206; C. García Merino, op. cit. 1979, p. 195 s.&lt;br /&gt;46 C. García Merino, op. cit. 1979, p. 194&lt;br /&gt;47 G. Alföldy, Res publica Leserensis (Forcall, Castellón), Valencia 1977, p. 13; la aplicación del término en el occidente del Imperio denota en la mayoría de los casos la existencia de una colonia o de un municipio.&lt;br /&gt;48 C. García Merino, op. cit. 1979, p. 177 y 187 s., de quien tomamos el texto; A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 94 y 88.&lt;br /&gt;49 Como mera hipótesis, C. García Merino, op. cit. 1979, p. 225 ss., ha sugerido la posibilidad de que fuera la Segontia Lanca de Ptolomeo (II 6 55).&lt;br /&gt;50 Ver supra cuadro de las ciudades pelendonas y arévacas según Plinio y Ptolomeo. 51 Plinio, NH III 27, dice de Segovia y Uxama: Quae nomina crebro aliis in locis usurpantur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 18&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 323&lt;br /&gt;52 No hay que olvidar que la Segontia de Estrabón III 4.12, no parece pueda identificarse con la actual Sigüenza, si se acepta su información de que  el Duero fluye junto a Numancia y SegontiaŽ.&lt;br /&gt;53 Estudiados por A. DOrs, op. cit. 1953, p. 140 ss.; H. Galsterer, op.cit. 1971, p. 37 ss.&lt;br /&gt;54 Conocemos los famosos casos de Salpensa y Malaca de época flavia y la ley de Urso de época cesariana con añadidos posteriores; A. DOrs, op. cit. 1953, p. 167 ss.; aspectos parciales en H. Braunert, Ius Latii in den Stadtrechten von Salpensa und MalacaŽ, Corolla memoriae Erich Swoboda dedic., Graz-Köln, 1966, pp. 68-83.&lt;br /&gt;55 A. DOrs, op.cit. 1953, p. 146 ss. 56 A. DOrs, op.cit. 1953, p. 148&lt;br /&gt;57 Ver supra, pp. 5 y 6-&lt;br /&gt;58 A. García Bellido, Una pausa en el proceso de romanización de España durante los Julio-ClaudiosŽ. Homenaje a Xavier Zubiri, Madrid 1970; por el contrario, se pronuncia por la continuidad del proceso, M. Rostovtzeff, Historia social y económica del Imperio Romano, Madrid 1962, p. 162 ss.; H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 31 ss.&lt;br /&gt;59 Ver supra, nota 8&lt;br /&gt;60 CIL II 2782; R. Etienne, op. cit. 1958, p. 206&lt;br /&gt;61 Miliario de Tiberio en la zona soriana, A. Jimeno, op. cit. 1980, núm. 150.&lt;br /&gt;62 A.N. Sherwin-White, The Roman Citizenship, Oxford 1939, p. 190 ss.; J. M. Roldán, Hispania y el ejército romano, Salamanca 1974, p. 284; D. B. Saddington, Auxiliary Forces from Augustus to TrajanŽ, ANRW II.3, 1975, p. 189 s.; P. A. Holder, The Auxilia from Augusto to Trajan, Oxford 1980, p. 47 s. Una visión restrictiva de la aportación de Claudio en cuanto al avance hispano, D. Nony, Claude et les espagnolsŽ, Mél. Casa Velásquez 4, 1968, p. 51 ss.&lt;br /&gt;63 G. Alföldy, op. cit. 1969, p. 16 64 Suetonio, Galba 9; C. Picón, Suetonio y la religión en HispaniaŽ, en La religión romana en Hispania, Madrid 1981, p. 10 ss.&lt;br /&gt;65 A. García Bellido, Nacimiento de la leg. VII GeminaŽ, Legio VII Gemina, León 1970, pp. 303-328; J. M. Roldán, op. cit. 1974, p. 201 ss.&lt;br /&gt;66 H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 35. Su condición de colonia en Ptolomeo II 6.55 y en CIL II 2780.&lt;br /&gt;67 Mattingly/Sydenham, op. cit. 1923, p. 215, núm. 151; L. Greglia, Roman Imperial Coins, Londres 1968, p. 80, núm. 24&lt;br /&gt;68 Plinio, NH II 30; R. K. McElderry, op. cit. 1918, pp. 53-102; A. DOrs, op. cit. 1953, p. 149 ss.; A. B. Bosworth, Vespasian and the Provinces, some problems of the early 70s A.D.Ž, Athenaeum 51, 1973, pp. 49-77; H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 37 ss.; A. Montenegro, Problemas y nuevas perspectivas en el estudio de la Hispania de VespasianoŽ, HA 5, 1975, p. 7 ss.&lt;br /&gt;69 Es la impresión que se recoge en R. K. McElderry, op. cit. 1918; frente a esta opinión, H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 46 ss. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Page No 19&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 324&lt;br /&gt;70 R. K. McElderry, op. cit. 1918, p. 64 ss.; A. Montenegro, op. cit. 1975, p. 7 ss.; H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 31 ss.&lt;br /&gt;71 F. Vittinghoff, Die Entstehung von städtischen Gemeinwesen in der Nachbarschaft röm. Legionlager; ein Vergleich León mit den Entwicklungslinien im ImperiumŽ, Leg. VII Gemina, León 1970, p. 351; H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 35&lt;br /&gt;72 Así lo estiman R. K. McElderry, op. cit. 1918, p. 65; H. Galsterer, op. cit. 1971, p. 49; de esta opinión se hace eco H. Bengtson, Die Flavier; Vespasian, Titus, Domitian, Munich 1979, p. 100 ss.; opinión contraria (Latium maius) en A. DOrs, op. cit. 1953, p. 150 ss.; y A. Montenegro, op. cit. 1975, p. 8 ss. Probablemente el Latium maius fue creación adrianea, como sugiere el Prof. Vittinghoff, op. cit. 1952, p. 47.&lt;br /&gt;73 A. DOrs, op. cit. 1953, pp. 143-146&lt;br /&gt;74Lex Salp. c. 21 (A. DOrs, op. cit. 1953, p. 285 s.).&lt;br /&gt;75 Para pertenecer al ordo decurionalis se exigía un censo mínimo anual de 100.000 sestercios, que en La Meseta y municipios pequeños debía ser sensiblemente menor. Al respecto, Plinio, Epist. 1.19; Th. Mommsen, Röm. Staatsrecht, II.1, p. 802.&lt;br /&gt;76 Consideraciones previas sobre ella, en L. A. García Moreno, La romanización del Valle del Duero y del Noroeste peninsular, siglos I-VII d.C.; algunos problemas&lt;br /&gt;y perspectivas de su estudioŽ, HA 5, 1975, pp. 327-350.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-5788329223906849392?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/5788329223906849392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=5788329223906849392' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/5788329223906849392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/5788329223906849392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/page-no-1-las-ciudades-de-arvacos-y.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-2135900012219439828</id><published>2007-04-22T08:22:00.002-07:00</published><updated>2007-04-22T08:23:20.159-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Estrabón afirma que los celtíberos estaban divididos en cuatro partes, mere, entre las cuales se encontraban los arevacos y lusones, Polibio y Apiano confirman los nombres de  los otros dos: los belos y los titos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los celtiberos se encontraban agrupados en cuatro tribus, a las que se debían añadir los pelendones y las ciudades que según Taracena  se denominan celtiberas y que eran una prolongación del territorio de los lusones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Bosch Gimpera, el nombre de arévacos  significa vacceos del sur, para Schulten, arevaci es un término celta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Plinio el nombre está en relación con el río Areva, si este origen es cierto, el nombre sería puesto por sus vecinos que los identificarían con los "que viven cerca del Areva, en el Areva". Plinio afirma que los arévacos tenían seis oppida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Secontia (Sigüenza), Uxama (Burgo de Osma), Segovia, Nova Augusta (¿Muro de Agreda?), Termes (Sta María de Tiermes) y Clunia (Coruña del Conde). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Tolomeo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comfluentia, Clunia Colonia, Termes, Uxama, Argaela, Segortia Lanka (Lanka de  Duero), Veluka (Calatañazor) Tucris, Numantia, Segovia, Nova Augusta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estrabón incluye &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Numantia, Segueda y Pallantia&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; REFERENCIA BREVE:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pueblo celtíbero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;habitaban, junto a los pelendones, en el territorio que comprenden las actuales provincias de Segovia, Ávila, Burgos, Guadalajara, Soria y Rioja. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La designación de sus ciudades es muy imprecisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la zona septentrional está:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Numancia, la que se da como capital de los arévacos, aunque Ptoloemo la incluya entre los pelendones; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Augustobriga (Muro de Agreda); &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aregrada (Agreda), conocida por las inscripciones en las monedas, en el bronce de Luzaga (Areqrat-oks), e incluso por el grafito en un vaso siciliano que en letras ibéricas dice: AREQR, y que Schulten supone obra de algún soldado arévaco mercenario en Sicilia; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visontium, acaso Vinuesa; Savia, acaso Soria; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrebia Leucada, conocida por la descripción de la guerra sertoriana en Livio, y que Schulten buscaba en la comarca de Soriam probablemente en la misma ciudad, pero que Taracena creyó haber encontrado en unos restos formidables por su fortificación, en Cervera del Río Alhama, ya en Logroño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el valle del Duero está:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uxama (Osma); &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voluce o Veluka (Calatañazor); &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clunia, la última ciudad de los arévacos por el lado de los vacceos, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la zona meridional montañosa se encuentran &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termantia, llamada también Termes, hoy Santa María de Tiermes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segontia (Sigüenza). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras ciudades son Segontia Lanka (Langa del Duero); Lagni (supuestamente cerca de Almazán). Y quedan por identificar: Nova Augusta, Tukris, Malia, Belgeda, Kolenda y Lutia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por otras fuentes sabemos que  Lutia, Mallia, Lagni, Colenda, Belgueda, Contrebia Leucade (¿Inestrillas?) y Aregrada, eran ciudades de los Arévacos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía de estos pueblos era de carácter  pastoril. Las especies ganaderas fundamentales eran ovejas y cabras, ganado  vacuno y caballar, dado que el suelo era pobre y el clima era extremo, ambiente que no favorecía la  agricultura. Se discute mucho sobre el sistema trashumante de la ganadería celtibérica, que debió tener un carácter nómada o seminómada en los primero momentos de la edad de hierro, pero cuando se desarrollaron las  ciudades-estado a finales del s. III y II a.C., la trashumancia se ciño a las serranías.La agricultura estaba restringida al cereal de secano, trigo y cebada, las zonas agrícolas de las arévacos era, Uxama, Numancia y Tiermes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los aspectos económicos de estos pueblos estaba relacionado con la explotación del mineral, el hierro  principalmente, y al abrigo de la explotación minera desarrollaron una rica manufactura de armas de hierro, generalmente espadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué decían las fuentes clásicas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los celtiberos consideran un honor morir en el combate y un crimen quemar el cadáver de un guerrero así muerto, pues creen que su alma remonta a los dioses del cielo al devorar el cuerpo yaciente el buitre”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silio Itálico “Punicas” 3, 340,343&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En cuanto a las armas algunos celtiberos usan escudos ligeros como los galos y otros circulares (...) Sus espadas tienen doble filo y están fabricadas con excelente hierro, también tienen puñales de un palmo de longitud. Siguen una practica especial de fabricación de sus armas pues entierran laminas de hierro y las dejan así, hasta que con el curso del tiempo el oxido se ha comido las partes mas débiles quedando solo las mas resistentes (...). El arma fabricada de esta forma descrita corta todo lo que pueda encontrar en su camino, pues no hay escudo, casco o hueso que pueda resistir el golpe dada la extraordinaria calidad del hierro (..)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diodoro de Sicilia 5, 33&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconstrucción de un guerrero arévaco y numantino&lt;br /&gt; Los celtiberos, sus vecinos en otros tiempos (...) este pueblo suministra a la guerra no solo una excelente caballería, sino una infantería que sobresale por su poder y resistencia: Usan ásperos sayos negros, cuya lana recuerda la piel de las cabras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diodoro 5, 33&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los celtiberos cortan las cabezas de sus enemigos muertos en el combate y las cuelgan de los cuellos de sus caballos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diodoro de Sicilia  5, 9, 5&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los celtiberos son crueles en sus costumbres hacia los malhechores y enemigos pero honorables y humanos con los extranjeros. Aquellos que llegan ante ellos los invitan a detenerse en sus casas y disputan así por la hospitalidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diodoro de Sicilia  5, 34&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-2135900012219439828?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/2135900012219439828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=2135900012219439828' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/2135900012219439828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/2135900012219439828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/estrabn-afirma-que-los-celtberos.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-3293297593950402676</id><published>2007-04-22T08:22:00.001-07:00</published><updated>2007-04-22T08:22:32.452-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Uxama &lt;br /&gt;    En el Alto de la Mina, al borde mismo de la N-122, en un enclave privilegiado desde el que se dominan las localidades de Osma y El Burgo, que desde aquí parecen fundirse en una, sólo dividida por la línea de chopos del río Ucero y con la torre de la Catedral como testigo mudo del discurrir del agua, se encuentra lo que fue la ciudad celtíbero-romana de Uxama Argaela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  En un principio ciudad arévaca y posteriormente romana, Uxama constituyó en esta etapa uno de los principales centros provinciales, junto con Numancia y Tiermes. Dan fe de su papel protagonista las importantes calzadas romanas que la conectaban con Ocilis (Medinaceli), Segontia (Sigüenza) y Clunia. Se conservan restos de construcciones públicas como una cisterna circular para el abastecimiento de agua a la ciudad, la terraza artificial porticada y de construcciones privadas, la casa del Opus Sectile, la Casa de los Plintos, la Casa de la Atalaya, ... Los restos materiales hallados en Uxama son variados y numerosos: mosaicos, cerámica, monedas, esculturas, objetos de artesanía, ... que se encuentran en el Museo Numantino, en la capital. A parte de la visita obligada al Aula Arqueológica es imprescindible ascender por la escalera de una atalaya islámica restaurada situada en el Cerro Castro; desde este excepcional mirador se divisa un vasto paisaje en el que surgen de doquier restos aún vivos de la historia, el Castillo Templario de Ucero, la Fortaleza Califal de Gormaz y un auténtico rosario de atalayas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiermes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Al pie de la Sierra Pela, en un paraje en el que el páramo reverdece en los valles y el paisaje se corta por profundos tajos, surge, como una aparición, el Yacimiento Arqueológico de Tiermes. Zona de intensa actividad humana desde la Edad de Bronce, destacan especialmente tres espacios cronológico-culturales: la etapa celtibérica, el mundo romano y la fase medieval.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tiermes fue uno de los más importantes puntos de resistencia a la dominación romana, junto a Uxama y Numancia. Esta ciudad celtíbera se levantó excavando en sus entrañas rocosas. El resultado fue un complejo urbano pétreo en el que las viviendas se apiñaban unas encimas de otras, unidas por rampas escalonadas. Una vez sometida por los romanos en el año 98 a.C., dejaron su huella aprovechando de igual manera las cualidades de la roca blanda. De esta época ha quedado la mayor cantidad de vestigios arquitectónicos entre los que destaca un impresionante acueducto labrado en la roca con un tramo de 150 m. de galería subterránea, con pozos cilíndricos de hasta 14 m. de profundidad, espaciados cada 35 m. que dan por una claraboya a la parte superior del Yacimiento. Entre otras muchas cosas, el yacimiento arqueológico de Tiermes cuenta con una interesante gradería rupestre que pudo ser teatro, templo celtíbero o lugar de reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Cerca del Yacimiento, en el área de Carratiermes, se halla una necrópolis de incineración con estructuras funerarias celtibéricas e incluso protoceltibéricas, pertenecientes a la Edad de Bronce, anteriores al IV a.C. Alejado del conjunto del yacimiento, junto a un tramo de calzada entre el Museo y Valderromán, se encuentra otra necrópolis rupestre con más de 40 enterramientos excavados en la roca que datan del S.  IX al XI. Junto a Montejo de Tiermes, aún subsiste una fuente romana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En el Museo de Tiermes se pueden obtener una información completa sobre el yacimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-3293297593950402676?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/3293297593950402676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=3293297593950402676' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/3293297593950402676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/3293297593950402676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/uxama-en-el-alto-de-la-mina-al-borde.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-699700615460406224</id><published>2007-04-22T08:20:00.000-07:00</published><updated>2007-04-22T08:21:38.650-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>1.1.-LOS AREVACOS.ANTIGUOS POBLADORESDE LAS TIERRAS DE MADERUELO. .-No interesa a este capítulo un estudio detallado anterior al siglo V antes de Cristo. Los datos son tan imprecisos y vagos en muchos de sus períodos que pocas deducciones podrían ser de interés. .-No obstante, conviene saber que en ésta época vivían en nuestro término los Arévacos, pueblo Celtíbero que construía sus poblados sobre cerros para organizar una fácil defensa, rodeados de uno, dos y hasta tres recintos amurallados. .Se sabe con certeza que los arevacos habitaron en los lugares de Osma (Uxama o Argaela, según el autor romano Ptolomeo) y Sepúlveda. .-Los Aravacos, Arevacos o Arévacos (que de todas estas formas se les ha llamado), llevaban un nombre que era claramente Celta. .Se dedicaban a la agricultura y pertenecían a la más poderosa de todas las tribus Celtíberas, extendiéndose sus poblados por casi toda la franja Sur del Duero mesetario. .Sus núcleos eran independientes entre ellos cuantas eran las diferentes comarcas en que la misma estructura geográfica les dividía. Eran pueblos todavía groseros y rústicos, regidos por distintos régulos o caudillos, sin unidad entre sí y casi sin comunicaciones. .-Los Arévacos cifraban su gloria en perecer en los combates y consideraban como afrentoso morir de enfermedad. .Parece ser que este pueblo no enterraba a sus muertos, sino que quemaba los cuerpos, ya que en sus lugares de asentamiento se han encontrado necrópolis de incineración; sin embargo, para los que perecían en combate no consideraban digno el quemar sus restos, los cuales hacían descansar en cuevas, en fosas primero y posteriormente en urnas. .-Adoraban a un dios sin nombre, al cual festejaban en las noches de plenilunios, bailando en familia a las puertas de sus casas. .También rendían culto a sus muertos y a un tal "Elman", o "Endovéllico", según atestiguan algunas inscripciones. .Tenían por costumbre dejar sus iconos, o imágenes de los dioses, en cuevas situadas en abruptos peñascales -a veces se trataba de las mismas grutas donde descansaban sus antepasados-, y solían acudir a ellas en grupo, en días señalados para la ocasión. .En estos lugares veneraban a sus divinidades y les solicitaban favores, dejándoles sus exvotos .-Su traje se componía de una ropilla negra u oscura, hecha de lana de sus ganados, a la que estaba unida una capucha o capuchón con la cual se cubrían la cabeza cuando no llevaban el casquete que estaba adornado con plumas o garzotas. .Al cuello solían rodearse un collar. .Una especie de pantalón ajustado completaba su sencillo uniforme. .-En las guerras usaban espadas de dos filos, venablos y lanzas con botes de hierro, que endurecían dejándolos enmohecer en la tierra. .Gastaban también un puñal rayado, y se alaba su habilidad en el arte de forjar las armas. .Se presentaban a batalla en campo raso: interpolaban la infantería con la caballería, la cual en los terrenos ásperos y escabrosos echaba pie a tierra y se batía con la misma ventaja que la tropa ligera de infantería. .El "cuneas", u orden de batalla triangular de los Arévacos, se hizo famoso entre los Celtíberos y temible entre los guerreros de la antigüedad. .Las mujeres se empleaban también en ejercicios varoniles y ayudaban a los hombres en la guerra. .Se veían precisados, para pelear, a dejar guardados sus cereales en silos o graneros subterráneos donde se conservaban bien los granos durante largo tiempo.-Sobre el año 200 antes de Cristo, el cartaginés Aníbal quiso mostrarse señor de Hispania antes de medir sus fuerzas con Roma, y a este fin, y al de ejercitar sus tropas e imponer obediencia y respeto entre los Celtíberos, llevó sus armas al interior de la Península. .Así se internó con dos expediciones consecutivas en tierra de los Arévacos, talando los campos y rindiendo su capital, Numancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; cuyos habitantes obligó a huir con sus mujeres e hijos a las vecinas sierras, de donde luego les permitió volver bajo palabra de que servirían a los cartagineses con lealtad. .Mas cuando cargado de despojos regresaba de estas expediciones a Cartagena (Cartago Nova), se atrevieron a acometerle a las orillas del Tajo los naturales de la meseta reunidos en bastante número, y aun le desordenaron la retaguardia y rescataron gran parte del botín. .Triunfo que los antiguos hispanos pagaron caro al siguiente día, en que Aníbal les hizo ver bien a su costa cuán superiores eran las tropas disciplinadas y aguerridas a una multitud falta de organización, por briosa que fuese, que por lo visto lo eran en verdad &lt;br /&gt;FIN de la Página 1 del CAPÍTULO I. MADERUELO: Un Recuerdo. Jesús Hernando Bayo ©1996&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-699700615460406224?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/699700615460406224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=699700615460406224' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/699700615460406224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/699700615460406224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/1.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-4362071715927385524</id><published>2007-04-22T08:19:00.000-07:00</published><updated>2007-04-22T08:20:06.391-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Los primeros datos que de los Arévacos se conocen fueron suministrados por el escritor romano &lt;a title="Estrabón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estrab%C3%B3n"&gt;Estrabón&lt;/a&gt;, ya que en los datos anteriores, transmitidos por &lt;a title="Polibio" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Polibio"&gt;Polibio&lt;/a&gt; y &lt;a title="Livio" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Livio"&gt;Livio&lt;/a&gt;, simplemente se habla genéricamente de las &lt;a class="new" title="Tribus Celtíberas" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Tribus_Celt%C3%ADberas&amp;action=edit"&gt;tribus Celtíberas&lt;/a&gt;, que adquirieron pronto gran importancia por sus guerras con &lt;a title="Roma" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Roma"&gt;Roma&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Los arevacos construían sus poblados sobre cerros para organizar una fácil defensa, rodeados de uno, dos y hasta tres recintos amurallados. Se sabe con certeza que habitaron en los lugares de &lt;a title="Osma" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Osma"&gt;Osma&lt;/a&gt; (&lt;a title="Uxama" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Uxama"&gt;Uxama&lt;/a&gt; o &lt;a class="new" title="Argaela" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Argaela&amp;amp;action=edit"&gt;Argaela&lt;/a&gt;, según el autor romano &lt;a title="Ptolomeo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ptolomeo"&gt;Ptolomeo&lt;/a&gt;) y &lt;a title="Sepúlveda" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sep%C3%BAlveda"&gt;Sepúlveda&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Los Aravacos, Arevacos o Arévacos (que de todas estas formas se les ha llamado), llevaban un nombre que era claramente &lt;a title="Celta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Celta"&gt;Celta&lt;/a&gt;. Se dedicaban a la agricultura y pertenecían a la más poderosa de todas las tribus Celtíberas, extendiéndose sus poblados por casi toda la franja Sur del &lt;a title="Duero" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Duero"&gt;Duero&lt;/a&gt; mesetario. Sus núcleos eran independientes entre ellos cuantas eran las diferentes comarcas en que la misma estructura geográfica les dividía. Eran pueblos todavía groseros y rústicos, regidos por distintos régulos o caudillos, sin unidad entre sí y casi sin comunicaciones.&lt;br /&gt;Cifraban su gloria en perecer en los combates y consideraban como afrentoso morir de enfermedad. Parece ser que este pueblo no enterraba a sus muertos, sino que quemaba los cuerpos, ya que en sus lugares de asentamiento se han encontrado necrópolis de incineración; sin embargo, para los que perecían en combate no consideraban digno el quemar sus restos, los cuales hacían descansar en cuevas, en fosas primero y posteriormente en urnas.&lt;br /&gt;Adoraban a un dios sin nombre, al cual festejaban en las noches de plenilunios, bailando en familia a las puertas de sus casas. También rendían culto a sus muertos y a un tal "Elman", o "Endovéllico", según atestiguan algunas inscripciones. Tenían por costumbre dejar sus iconos, o imágenes de los dioses, en cuevas situadas en abruptos peñascales -a veces se trataba de las mismas grutas donde descansaban sus antepasados-, y solían acudir a ellas en grupo, en días señalados para la ocasión. En estos lugares veneraban a sus divinidades y les solicitaban favores, dejándoles sus &lt;a class="new" title="Exvotos" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Exvotos&amp;action=edit"&gt;exvotos&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Su traje se componía de una ropilla negra u oscura, hecha de lana de sus ganados, a la que estaba unida una capucha o capuchón con la cual se cubrían la cabeza cuando no llevaban el casquete que estaba adornado con plumas o garzotas. Al cuello solían rodearse un collar. Una especie de pantalón ajustado completaba su sencillo uniforme.&lt;br /&gt;En las guerras usaban espadas de dos filos, venablos y lanzas con botes de hierro, que endurecían dejándolos enmohecer en la tierra. Gastaban también un puñal rayado, y se alaba su habilidad en el arte de forjar las armas. Se presentaban a batalla en campo raso: interpolaban la infantería con la caballería, la cual en los terrenos ásperos y escabrosos echaba pie a tierra y se batía con la misma ventaja que la tropa ligera de infantería. El "&lt;a class="new" title="Cuneas" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cuneas&amp;amp;action=edit"&gt;cuneas&lt;/a&gt;", u orden de batalla triangular de los Arévacos, se hizo famoso entre los Celtíberos y temible entre los guerreros de la antigüedad. Las mujeres se empleaban también en ejercicios varoniles y ayudaban a los hombres en la guerra. Se veían precisados, para pelear, a dejar guardados sus cereales en silos o graneros subterráneos donde se conservaban bien los granos durante largo tiempo.&lt;br /&gt;Sobre el año &lt;a title="200 adC" href="http://es.wikipedia.org/wiki/200_adC"&gt;200 adC&lt;/a&gt;, el cartaginés &lt;a title="Aníbal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/An%C3%ADbal"&gt;Aníbal&lt;/a&gt; quiso mostrarse señor de Hispania antes de medir sus fuerzas con Roma, y a este fin, y al de ejercitar sus tropas e imponer obediencia y respeto entre los &lt;a title="Celtíberos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Celt%C3%ADberos"&gt;Celtíberos&lt;/a&gt;, llevó sus armas al interior de la Península. Así se internó con dos expediciones consecutivas en tierra de los Arévacos, talando los campos y rindiendo su capital, &lt;a title="Numancia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Numancia"&gt;Numancia&lt;/a&gt;, cuyos habitantes obligó a huir con sus mujeres e hijos a las vecinas sierras, de donde luego les permitió volver bajo palabra de que servirían a los cartagineses con lealtad. Mas cuando cargado de despojos regresaba de estas expediciones a &lt;a title="Cartagena" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cartagena"&gt;Cartagena&lt;/a&gt; (&lt;a title="Cartago Nova" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cartago_Nova"&gt;Cartago Nova&lt;/a&gt;), se atrevieron a acometerle a las orillas del &lt;a title="Río Tajo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_Tajo"&gt;río Tajo&lt;/a&gt; los naturales de la meseta reunidos en bastante número, y aun le desordenaron la retaguardia y rescataron gran parte del botín. Triunfo que los antiguos hispanos pagaron caro al siguiente día, en que Aníbal les hizo ver bien a su costa cuán superiores eran las tropas disciplinadas y aguerridas a una multitud falta de organización, por briosa que fuese, que por lo visto lo eran en verdad&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-4362071715927385524?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/4362071715927385524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=4362071715927385524' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/4362071715927385524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/4362071715927385524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/los-primeros-datos-que-de-los-arvacos.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-343519559202356232.post-7817357059602688477</id><published>2007-04-22T08:18:00.000-07:00</published><updated>2007-04-22T08:19:19.975-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Los ArévacosLos Arévacos del Duero&lt;br /&gt;Conocidos como los Arevacos del Duero y vecinos de los VACCUOS. Si bien estos habitaban en lo que es hoy Tierra de Campos, los AREVACOS se situaban en la ribera del rio Duero y zonas un poco mas al sur.Los poblados y poblaciones actuales donde estaban situados eran:Arévalo (en Avila)San Martin de Valdeiglesias-(Madrid)SEGONTIA (Sigüenza - Guadalajara )Medinaceli (Soria)Almazán (Soria)TERMANTIA-Tiermes- Termes, en Burgo de Osma (Soria)Sepúlveda (Segovia )CAUCA (Coca-Segovia.CARABIA - (Borja-Zaragoza)Una ciudad importante era CLUNIA, cerca de la actual Coruña del Conde en Burgos. Localizada en una antiplanicie cercana al rio Arandilla. Conquistada por los romanos poco antes de la toma de Numancia, se asentaron sobre los cimientos de la ciudad Arevaca haciendo de Clunia una de sus ciudades mas importantes.Sin embargo la que pasó a la historia fue la ciudad de NUMANCIA que opuso tenaz resistencia a los romanos.&lt;br /&gt;Análisis, estudio y recopilación de datos efectuados por Ramiro García González en base a los escritos de los historiadores romanos Avieno y Estrabón.http://www.civila.com/hispania/los_iberos/&lt;br /&gt;&lt;a title="Más información" href="http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=203"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a title="Más información" href="http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=203"&gt;Ir a otro artículo de celtiberia.net&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;a href="http://www.civila.com/hispania/los_iberos/areva.htm" target="_blank"&gt;www.civila.com/hispania/los_iberos/areva.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;a href="http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=205#arriba"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Comentarios de los usuarios.Hay 12 comentarios al artículo.&lt;br /&gt;Lubbos 17/10/2005 20:25:37&lt;br /&gt;TERMANTIA no esta en el burgo de osma, esta en tiermes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;obeid 17/10/2005 20:48:33&lt;br /&gt;Y nunca se llamó Termantia (con perdón de Apiano), sino Termes o, quizá Tarmes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;jeromor 17/10/2005 22:31:42&lt;br /&gt;Lo que haya en S. Martín de Valdeiglesias será vetton, no arévaco.Obeid:Sabes que hay un Tielmes en Madrid, en el Tajuña, que ha de ser seguramente el mismo topónimo que el Termes del que hablamos. ¿Tendrá que ver el topónimo hispanocelta con las termas= agua caliente o con el Terminus= límite, o con ninguna de las dos cosas?Hoy nos han mandado algo (una noticia) sobre la inscripción de los millones de sextercios en la que tú has trabajado ¿se sabe algo más sobre ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;obeid 18/10/2005 7:33:13&lt;br /&gt;Jeromor:Sí, me han llegado las noticias del show mediático; que yo sepa, no hay novedades al respecto o, al menos, a mí no me las han dicho. Lo que me aturulla un poco es que den como principal resultado de la campaña de este año los resultados del estudio de ese texto, que no es suyo, sino mio y que hice en 2002; también su trabajo es previo a este verano porque publicaron el pasado año lo que ahora reconocen impícitamente que fue una defectuosa valoración del epígrafe: del siglo II y referido a una fundación alimenticia. Estoy dándole vueltas a la posibilidad de colgar un artículo sobre la inscripción en este foro, pero temo aburrir hasta el cierre de la página a los druidas. Admito agradecido toda clase de consejos.Respecto a Tielmes, no sé cual era la forma medieval del topónimo; que yo sepa,en Termes no hay fuentes calientes aunque creo que la geología de la zona pudo resultar de fenómenos de esa clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;jeromor 18/10/2005 16:50:59&lt;br /&gt;Coloca (colocare&gt; colgar) el artículo y así leeremos, para variar, algo de historia antigua de la Península.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;equix 19/10/2005 17:43:28&lt;br /&gt;Hola, he visto que hablais de Tielmes. Mi familia es de la zona y me ha entrado la curiosidad, así que he mirado algo en la red.Lo que he encontrado básicamente se puede resumir en que algunos autores la quieren relacionar con la Thermida de la que habla Ptolomeo cuando ennumera las ciudades carpetanas. Esto, supongo que con permiso de Trillo (Guadalajara) que también se arroga el nombre como propio (no se si con mayores motivos, quizá podría discutirse eso).También debe ser discutible, supongo, la pretensión de los habitantes de la cercana Carabaña de atribuirse el topónimo de Caracca. La descripción de Plutarco de la toma de la ciudad de los caracitanos por Sertorio no deja de ser significativa pues, cerca de Carabaña, en el termino de Perales de Tajuña se levanta el Risco de las Cuevas, que reune las caracteristicas descritas en el episodio. Parece ser que las cuevas de las que recibe el nombre dicho risco fueron habitadas ya en tiempos prehistoricos. Circunstancialmente en el propio Tielmes aun existen, al menos hasta hace bien poco existian, unas pocas viviendas excavadas en cuevas.De aguas termales no tengo constancia en la zona. Sí existe cerca el manantial del Cerro de Cabeza Gorda, del que se obtiene la famosa "agua de Carabaña", de conocidas propiedades salutiferas.Por último he dejado mi pueblo, Orusco de Tajuña ¿Que os parece el topónimo? De lo que siempre se ha hablado es del origen ligur del sufijo -usco, pero según tengo entendido la cuestión ligur está mas que solventada. La semana que viene, si puedo, os cuelgo algunas teorías que maneja un historiador de Alcalá que escribió un libro sobre el pueblo. Lo relaciona, si no recuerdo mal, con palabras euskaras relativas a fuentes, aguas o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;alfonsosusanna 28/10/2005 13:29:16&lt;br /&gt;Nota a Jeromor: creo que aciertas en que Termes-Tiermes (Soria) y Tielmes (en el valle del Tajuña) son la misma palabra. Pero creo también que el topónimo no tiene que ver ni con límites ni con aguas termales, sino con algo peculiarísimo que tienen en común los dos Tiermes: cuevas-vivienda de época prehistórica o protohistórica. No conozco las lenguas celtas, pero valdría la pena comprobar si Termes tiene algo que ver con cueva. Si alguien descubre algo, por favor, que lo exponga en este forillo; me gustaría saber si tengo razón o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abo 28/10/2005 17:55:02&lt;br /&gt;Por si os puede interesar.Unos amigos con vivienda en Carabaña me comentaron, hace ya algunos años, que en los sótanos de su vivienda como unas cuevas que se comunicaban con otras; es más, incluso dijeron de hallarse con ladrillos. Hoy, supongo, deben encontrarse tapiadas. Saludos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;jaume 14/11/2005 23:03:36&lt;br /&gt;"Termes/Tarmes" podría ser "terreno erosionado y gastado", según Santiago Martínez Caballero y Julio Mangas Manjarrés, extraído del libro "Celtíberos, tras la estela de Numancia", publicado conmotivo de la exposición que durante este año se ha realizado en el Museo Numantino de Soria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mhi 14/11/2005 23:25:58&lt;br /&gt;Alguna posibilidad de que Aravaca (Madrid) tenga relacion con los Arevacos? Alguien me puede informar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;jeromor 15/11/2005 2:57:42&lt;br /&gt;Es muy fácil que así sea. Plinio, iii, 27, afirma que los arevaci toman su nombre del río Areva: "Arevacis nomen dedit fluvius Areva. horum VI oppida, Secontia et Uxama, quae nomina crebro aliis in locis usurpantur, praeterea Segovia et Nova Augusta, Termes ipsaque Clunia, Celtiberiae finis"Arevacum= 'los del Areva', *Arevaca&gt; Aravaca 'la del Areva'. Si arevacos eran los segovianos, teniendo en cuenta que el territorio de la ciudad del Acueducto llegaba en época romana prácticamente hasta Galapagar, es posible que hubiera un grupo de arevacos en la zona, rozando el bosque primigenio, el Monte del Pardo. La conservación prácticamente igual del topónimo se debería a la estabilidad de la A, que habría terminado por imponerse en todas las sílabas, por armonía vocálica y por asociación etimológica. Los de Aravaca, en las Relaciones de Felipe II (1575) afirman que el origen del nombre de su pueblo se debe a un paisano que labraba la tierra mientras decía al animal que tiraba del arado: ¡Ara vaca!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arevaco_Pelanguto 12/12/2006 13:19:51&lt;br /&gt;Yo soy de un pueblo de Segovia, Pradenas de la sierra(Pratum antiguamente)ya milenario, aqui se encuentran las cuevas de los enebralejos, alli hay muchos simbolos como la espiral o el trisquel(que siempre llevo conmigo).Lei que aunq fue poca poblacion había pequeñas tribus de Arevacos que habitaban allí. Si alguien puede verificar si es posible por favor que lo haga y saber acerca de mis antepasados. UN SALUDO&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/343519559202356232-7817357059602688477?l=arevacos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arevacos.blogspot.com/feeds/7817357059602688477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=343519559202356232&amp;postID=7817357059602688477' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/7817357059602688477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/343519559202356232/posts/default/7817357059602688477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arevacos.blogspot.com/2007/04/los-arvacoslos-arvacos-del-duero.html' title=''/><author><name>elgranmaya</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
